Mi alma vagabunda aún dormida,
en canto milenario se convierte,
cada vez que tu sonrisa extinguida,
burlar al corazón del dolor advierte.



Sonrío a tus ojos al borde del destino,
son claros como el verde esperanza,
son sueños que acarician al beso fino,
son tardes llenas de sol y añoranza.



Como quieres que te olvide chiquita,
si toda tu inocencia se fue conmigo,
si hasta el latido fuerte te hace bonita,
como el hoyuelo bordado en domingo.



Lluvia tersa seré para tu cuerpo mojar,
luna llena seré para tu cuerpo brillar,
sol vivo seré para tu cuerpo abrigar,
mar sereno seré para tu cuerpo adorar.



No quiero morir sin volverte a ver,
quiero volver a ver tus ojos brillar,
quiero volver a perderme en tu ser,
quiero volver a los sueños de amar.

Rompen las olas sobre tus pies,
me enciendo por dentro al mirarte,
mágica sobre la arena mojada,
sublime frente al atardecer moreno.


Emito un profundo suspiro de mi ser,
eres tú, sencilla y elegante, olor a mar,
tierna y coqueta, sirena del mar inquieto,
cuando en mi pecho vibran tus olas serenas.



Beso tus labios y siento tu alma en mí,
me eriza la piel, me eriza el alma, me erizo…
Siento tus muslos cobijar los míos, me besas,
me pierdo en ti y en mí, te desnudo toda.


El mar ruge mientras te amo con frenesí,
la luna se refleja en las aguas oscuras,
mi ser se ahoga en tu mar de pasiones,
mientras el sol, sin prisa, nos descubre.


Te amo con mis sueños de amar en el mar,
amo tu amor en mis sueños de amar,
me pierdo en el mar de mis sueños de amar,
y te veo amándome, ya sin mis sueños de amar.

Debido al cierre repentino de las rutas aéreas entre Venezuela y sus islas vecinas (Aruba, Bonaire y Curazao), ordenado por el presidente Nicolás Maduro el pasado 5 de enero de 2018, con el fin de contrarrestar el contrabando de productos, el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Santa Marta, ha experimentado un inusitado crecimiento en sus operaciones internacionales. 

Es la hora del crepúsculo rojizo,

Cobijado por las alas del viento,

Dormir contigo es a la noche anudar,

Entre aguas de ríos y en olas del mar,

Me dejo llevar al perenne mar verde,

Rompen las olas sobre tus pies,