#NoALaViolencia: la otra cara que dejó el paro del #21N

Judiciales - Nacional
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A pesar de que la gran mayoría de los colombianos que salieron a protestar este jueves lo hicieron en paz, otros intentaron sembrar el caos.

En todo el país se vivio una jornada de protestas este pasado 21 de noviembre. El pueblo colombiano, en su gran mayoría, salió a las calles a protestar contra el Gobierno de Duque en paz y armonía.

Sin embargo, un pequeño grupo de vándalos intentaron dañar la protesta pacífica creando el caos y dañando espacios públicos. Las ciudades más afectadas fueron Cali y Bogotá.

Por parte de Bogotá, el gran flujo de personas se concentró en la Plaza Bolívar del centro de la ciudad. A mediados que el sol iba cayendo en la capital, las personas decidían retirarse a sus hogares. Momento que aprovechó un grupo de encapuchados que intentaron violentar la sede de la Alcaldía, lo que causó un enfrentamiento entre este grupo y el Esmad, un clásico ya en este tipo de protestas.

Por parte de Cali, luego de la jornada de paro, la situación se exacerbó, pues vándalos encapuchados comenzaron a ingresar a las residencias, especialmente en la zona sur de la capital del Valle.

La situación llegó a tal punto, que los ciudadanos decidieron armarse en grupo para evitar que los vándalos ingresaran a las residencias.

Al poco tiempo, el Ejército Nacional logró tomar el control de la situación.

Las autoridades reportaron que en Cali se concentró durante la jornada el vandalismo en el sector comercial, se presentaron 37 saqueos en toda la ciudad y afectaron la fachada del centro comercial Unicentro.

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