6 salvavidas para el matrimonio

Alianza El Informador - Semana
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En una época en la que las parejas prefieren divorciarse que salvar su relación, un libro propone aplicar seis consejos para darle una segunda oportunidad al amor.

MÓNICA JARAMILLO
Revista Semana

Son tiempos duros para el matrimonio. El frenesí de la vida moderna y las altas expectativas que muchos tienen de encontrar un alma gemela perfecta muchas veces hacen que las personas no estén satisfechas con sus relaciones. A esto se suma que la mayoría de parejas tienen trabajos agotadores, hijos exigentes, y en ese trajín queda poco tiempo para compartir la vida con el otro y hasta para tener un mínimo de vida sexual emocionante.

Hoy en Colombia, por ejemplo, hay cada vez más divorcios que matrimonios. Y según el último censo poblacional del Dane, cada año se conforman más hogares unipersonales, mientras que las cifras de familias con dos o tres miembros disminuyen. Sin embargo, en estos periodos de crisis, personas como Belinda Luscombe, escritora y editora de la revista Time, ven una esperanza. En su nuevo libro Marriageology: The Art and Science of Staying Together, la británica explica que mantener una relación a largo plazo no es tan difícil como parece y solo es cuestión de buscar las herramientas adecuadas. Además vale la pena, pues a pesar de que la vida conyugal no es un jardín de rosas, los estudios demuestran que es bueno para las personas: aquellos que están felizmente casados, por ejemplo, tienden a tener vidas más largas y sanas; sus hijos son más prósperos y, adicionalmente, los que están en una relación tendrán más sexo que el promedio. Todo lo respalda la ciencia.

Para ella, “Divorciarse parece más fácil que arreglar un matrimonio, pero es similar a lo que sucede cuando una persona decide comprarse audífonos nuevos en vez de desenredar o encontrar los que ya tiene”. Por eso, su texto pretende ser un faro de luz para todos los matrimonios modernos que están pensando tirar la toalla. Además de estar escrito con un gran humor, incluye anécdotas de su propia experiencia de casada, las investigaciones más recientes y los diez años de bagaje que Luscombe ganó cubriendo temas de pareja para Time. Allí explora las dificultades comunes de los matrimonios de hoy, pero la buena noticia es que lanza su salvavidas para cada uno. Al igual que conservar y restaurar las hermosas catedrales, Luscombe dice que vale la pena arreglar un matrimonio porque los resultados pueden ser excepcionales. La clave es dominar estos seis desafíos, que todos los casados deberán enfrentar por el resto de la vida.

  1. Piense en el otro

Aunque todo parezca color de rosa al principio de una relación, en algún momento serán más las cosas de su pareja que lo sacarán de quicio que las que disfrutará. En este punto, dice Luscombe, la solución no es renunciar y buscar otra persona, porque se repetirá y pasará una y otra vez. El consejo es aprender a ceder en cosas que le gustan al otro y a usted no. En pocas palabras, tener buena disposición para hacerle la vida más divertida y menos estresante a la pareja puede mejorar mucho una relación. Incluso cuando no apetezca. “Hacemos esto con nuestros hijos, los toleramos mucho. Es así porque hay alegría en hacer feliz a alguien que amas”, dice la autora. ¿Por qué no hacerlo con un amor?

  1. Aprenda a pelear

Muchos creen que en aquellas parejas que discuten no están hechos el uno para el otro. Sin embargo, varios estudios muestran que las disputas conyugales no pueden evitarse y que incluso juegan un papel fundamental a la hora de resolver temas trascendentales como la crianza de los hijos. El problema está en la manera como lo hacen. Para el famoso psicólogo de parejas John Gottman, alguien puede predecir si una relación tendrá un matrimonio duradero simplemente al observar sus interacciones. “Cuando luchan con desprecio, crítica, obstinación o actitud defensiva, lo más probable es que estén condenados”, explica Gottman. Por eso es crucial que los cónyuges aprendan a pelear de forma inteligente y no ofensiva.

  1. Programe el sexo

El sexo es una de las principales razones por las que una pareja decide divorciarse. Aunque todos saben que es divertido y bueno para la salud, el meollo del asunto es que no queda tiempo para practicarlo entre tantas prioridades como los hijos o el trabajo. Pero el obstáculo más grande, según Luscombe, es que muchos no saben cuándo volverá a suceder ni se atreven a preguntar. Por tanto, la experta aconseja establecer una noche específica para los dos. Esto, aunque no significa limitar el sexo a ese espacio, puede evitar que el distanciamiento íntimo crezca y cause sus estragos. Reduce la ansiedad de la espera y los sentimientos de rechazo.

  1. No ponga primero a sus hijos

Muchas parejas sustentan su matrimonio en la idea de que los hijos y la crianza deben ser la prioridad. Sin embargo, Luscombe afirma que esto es una muy mala idea. La razón es que ellos crecen, hay un punto en el que no quieren saber mucho de sus padres, y luego, cuando por fin maduran, alzan vuelo y se van. Aceptar este momento es duro para todos, pero lo será mucho más si la relación de pareja ha quedado relegada a un segundo lugar. Muchos expertos han hablado de la sensación general de soledad que sienten los progenitores cuando sus retoños abandonan el hogar, mejor conocida con el nombre del síndrome del nido vacío. Para minimizar este impacto, Luscombe dice que nunca hay que dejar que los hijos sean la prioridad. Y en caso de que aún lo dude, la experta sugiere a los padres tener en cuenta que lo mejor que pueden hacer por ellos es amar a su cónyuge. Los estudios han dejado en evidencia que los niños cuyos padres demuestran que se aman son mucho más felices y seguros.

  1. Equilibre finanzas

En su libro, Luscombe explica que el modelo de matrimonio tradicional en el que el sostén de la familia era el hombre ha quedado en el olvido. Hoy ellas también tienen ingresos, y, en ese sentido, es crucial organizar las finanzas para que nadie sienta incomodidad. Además, la experta afirma que las parejas deben hablar del tema, pues en algunos casos recibir más o menos dinero que el otro puede tener un impacto psicológico. Por ejemplo, estudios sugieren que los hombres que ganan menos que sus cónyuges tienden a ser más infieles y a usar más medicamentos para la disfunción eréctil. Mientras que cuando las mujeres superan a sus esposos en ingresos, tienen más ansiedad. Estas sienten culpa de provocar sentimientos de vergüenza en sus parejas, en tanto que los hombres creen que pierden su masculinidad.

  1. No descarte la terapia

El psicólogo Gottman estima que las parejas esperan un promedio de seis años antes de buscar ayuda. Muchos la evitan porque es costosa, y otros porque acudir a un experto significa aceptar que fracasaron con la relación. Sin embargo, como confiesa Luscombe en su libro, asistir a terapia con su esposo después de diez años de casada la ayudó a eliminar varios rencores y peleas recurrentes que impedían que llevara un matrimonio feliz. En su caso, reflexionar sobre cómo sería la vida sin su marido la hizo amarlo más. También descubrió que la terapia funciona como el aceite en el mantenimiento de los autos y, por eso, no hay que avergonzarse de ir.