Quinto, el breve

Panorámica de la ciudad de Cartagena de Indias que celebró este 1 de mayo su cumpleaños 485 en medio de la más profunda crisis de gobernabilidad en su historia reciente, que ha derivado en la posesión de diez alcaldes en los últimos seis años. Foto EFE.

Alianza El Informador - Semana
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Cartagena espera el nombramiento de un nuevo alcalde encargado, el sexto interino en seis años, tras la suspensión de Quinto Guerra. De nuevo, la Heroica queda sin timonel en un momento crucial.

El exconcejal conservador Antonio Quinto Guerra Varela será recordado como el alcalde que ocupó por más corto tiempo ese cargo en la historia de Cartagena. El 6 de mayo Guerra había ganado unas elecciones atípicas y con una baja votación para reemplazar al exalcalde Manolo Duque, quien tuvo que renunciar por estar detenido a la espera de que se le adelante un juicio por los supuestos delitos de concierto para delinquir, cohecho, prevaricato y tráfico de influencias.

Desde antes de su elección, la Procuraduría General había solicitado no aceptar la inscripción de Guerra por considerar que estaba impedido debido a un contrato que firmó con el Ministerio de Vivienda para trabajar en esa ciudad y en el departamento de Bolívar. Sin embargo, el Consejo Electoral rechazó la petición.

Guerra se posesionó el 11 de mayo, pero el procurador delegado para la vigilancia administrativa, Germán Calderón España, demandó su elección y pidió suspenderlo del cargo. El Tribunal Administrativo de Bolívar aceptó esa solicitud mientras se adelantan las investigaciones y decisiones de fondo. Vale aclarar que sobre esta elección hay seis demandas más interpuestas por otros tantos ciudadanos. Finalmente, Guerra quedó suspendido el 24 de mayo pasado, pero lo increíble es que tuvieron que notificarlo por aviso en los diarios El Universal y El Heraldo el miércoles de esta semana, pues el funcionario del tribunal no pudo hallarlo en la Alcaldía en reiteradas ocasiones. Solo el próximo martes 5 de junio se cumplirá el término de cinco días legales para que la decisión quede en firme.

En tanto concluye esta insólita historia, Cartagena deberá transitar una vez más un camino ya conocido: el gobierno nacional tendrá que nombrar en los próximos días un alcalde encargado mientras Guerra se dedica a defender su elección. No hay que olvidar que antes de esos comicios, el director de la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional, Sergio Alfonso Londoño Zurek, tuvo que asumir el cargo durante 10 meses. Por eso, a los cartageneros les asalta una pregunta: ¿cuánto tiempo durará este nuevo episodio de interinidad en el gobierno de la ciudad?

En medio de esta nueva crisis política, los empresarios, industriales y líderes cívicos enviaron una carta al presidente Juan Manuel Santos para pedirle designar a un alcalde con destacada trayectoria, experiencia, reconocimiento ciudadano y que conozca las prioridades que tiene la ciudad. Esperan que en el año y medio que queda de este periodo, los cartageneros puedan ver algunas de las obras y decisiones que llevan años necesitando.

La Heroica todavía aguarda la definición de herramientas claves para la ciudad como el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial y el Plan Especial de Manejo de Patrimonio. Los vacíos en la normatividad vigente han permitido que se desborde la construcción ilegal, como muestran los casos del edificio Aquarela o las más de 30 edificaciones de la familia Quiroz con licencias falsas. Entre ellas está la construcción Portales de Blas de Lezo II que se desplomó el 27 de abril del año pasado y en la que murieron 21 obreros.

También está en juego la definición de los proyectos estratégicos, como el traslado de la Base Naval de Bocagrande; el de protección costera, que vale más de 115.000 millones de pesos; o la primera etapa del plan de drenaje pluvial, en el que hay que invertir más de 300.000 millones. A ellos hay que sumar numerosas obras y contratos como el del alumbrado público, sobre el que ya existen algunos cuestionamientos.

Ojalá en esta nueva interinidad el gobierno nacional pueda sacar todos estos proyectos adelante y la ciudad pueda pasar la página de este periodo oscuro que no la ha dejado progresar.

Antonio Quinto Guerra Varela, el alcalde que ocupó por más corto tiempo ese cargo en la historia de Cartagena. El 6 de mayo Guerra había ganado unas elecciones atípicas y con una baja votación para reemplazar al exalcalde Manolo Duque, quien tuvo que renunciar por estar detenido a la espera de que se le adelante un juicio por los supuestos delitos de concierto para delinquir, cohecho, prevaricato y tráfico de influencias. Foto Semana.
Antonio Quinto Guerra Varela, el alcalde que ocupó por más corto tiempo ese cargo en la historia de Cartagena. El 6 de mayo Guerra había ganado unas elecciones atípicas y con una baja votación para reemplazar al exalcalde Manolo Duque, quien tuvo que renunciar por estar detenido a la espera de que se le adelante un juicio por los supuestos delitos de concierto para delinquir, cohecho, prevaricato y tráfico de influencias. Foto Semana.



La llegada de Guerra

La aspiración de Antonio Quinto Guerra Varela por llegar al Palacio de la Aduana inició el pasado 31 de octubre de 2017 cuando el entonces alcalde de la ciudad, Manuel Vicente Duque, renunció a su cargo desde la cárcel para dar paso a un gobierno de transición y la disposición de nuevas elecciones en la ciudad.

Duque, junto a un familiar y varios de sus funcionarios más allegados, fueron encarcelados por un juez que los acusó de tejer una red de corrupción en Cartagena y por su supuesta participación en la repartición de dinero y cargos públicos.

La "heroica", como se le conoce a Cartagena de Indias por las numerosas defensas que los patriotas hicieran frente a los constantes asedios de piratas europeos, fue fundada por el conquistador español Pedro de Heredia el 1 de junio de 1533.

Mayormente poblada por descendientes de africanos que llegaron como esclavos, la ciudad atraviesa además por problemas sociales generados por una notable desigualdad social, principalmente en las zonas adyacentes al centro histórico.

Sobre esto, el gobernador de Bolívar, Dumek Turbay, explicó a Efe que Cartagena está "sometida a retos y desafíos enormes: el desarrollo social, la equidad y la justicia social", los cuales aseguró son "la primera obligación que tiene la ciudad con sus ciudadanos".

"La riqueza va a un ritmo y la lucha contra la pobreza va a otro, que no es el adecuado para una metrópoli como esta", agregó Turbay, quien destacó que la economía de la ciudad en lo relacionado con "la actividad portuaria, industrial y turística crece a un buen ritmo".

De igual forma, señaló problemas cuyas soluciones "no admiten más demora" en áreas como la inseguridad, salud, movilidad, microtráfico y prostitución, que se ha incrementado por la diáspora de venezolanos que llegan a la ciudad.

Además de estos factores, que han hundido poco a poco a una de las ciudades más turísticas del país, se suma la falta de sentido de pertenencia de los ciudadanos, a quienes la directora ejecutiva de la Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena, Elizabeth Campillo, les pidió "cuidar, querer y amar" la ciudad.