Mares limpios, sin basura

Medio Ambiente
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La Corporación Autónoma Regional del Magdalena, Corpamag, y el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras 'José Benito Vives de Andréis', Invemar, trabajan en un alianza estratégica que ha permitido contar con información científica actualizada de las condiciones ambientales de la zona costera del departamento del Magdalena como insumo para la gestión y toma de decisiones de la autoridad ambiental.

Entre 4 y 12 millones de toneladas de plástico terminan cada año en los mares, pero los científicos estiman que solo se ve en la superficie 250.000 toneladas, y que 99% de todo eso que ha sido lanzado al mar durante décadas se queda en paraderos desconocidos. La basura marina representa un enorme problema en nuestros océanos. Algunos científicos advierten que en el 2050, la cantidad de plásticos superará a la de los peces.   

Los materiales plásticos de todas formas y tamaños, se descomponen lentamente en el medio marino, tardando más de 400 años.  La basura marina proviene de diversas fuentes y tiene múltiples efectos en el medio ambiente, causando daños a organismos marinos en caso de ingestión o incluso la muerte a los mamíferos que se quedan atrapados en ella.

En el caso de las playas de Santa Marta, los residuos plásticos son los más abundantes, según las evaluaciones realizadas por el equipo de campo de Corpamag e Invemar en el desarrollo del convenio entre ambas entidades 'Evaluación de las Condiciones Ambientales de la Zona Marino Costera del Departamento Del Magdalena como Herramienta para la Gestión Ambiental de Corpamag'.

Estos recorridos permitieron establecer que el plástico se encuentra  entre el 33 y 75 % de los residuos contados encontrándose como los más comunes las bolsas, envolturas, utensilios desechables, palitos, pitillos y colillas de cigarrillo. Los metales fueron la segunda categoría en importancia, con porcentajes entre el 5 y 24 %, en donde las argollas para la abrir los envases de bebidas en lata, como cervezas y refrescos fueron los más representativos. Seguido por las categorías de vidrio (1-25 %), textil (1-14 %), papel (0-18 %), escombros (2-13 %), maderas (0-8 %) y otros (0-8%), en los que se incluyeron residuos orgánicos de frutas, piedras de artesanías y carbón vegetal.

Como producto de la acumulación de basura marina en las playas y la acción de factores físicos, químicos y biológicos, la basura marina plástica se debilita y se fragmenta generando microplásticos, un contaminante emergente que está presente en casi todos los ambientes marinos del mundo que han sido estudiados.  Este tipo de contaminantes está siendo ingerido por los organismos marinos y representan un riesgo para la salud humana, por lo cual se evaluó su presencia y abundancia en las playas de Santa Marta, para aumentar el conocimiento de esta problemática como insumo la gestión ambiental por parte de las autoridades.

El impacto del plástico en el mundo es tan grave que en la actualidad, se calcula que más del 60% de todas las especies marinas tienen rastros del material en sus intestinos. La pregunta es qué podemos hacer para frenar esta situación? La solución está en prevenir que ocurra y no sólo en limpiar nuestras playas y océanos.

Recuerda que para cuidar nuestras playas es fundamental cambiar nuestra conducta frente a la manera como usamos nuestros residuos. ¿Pero qué podemos hacer cada uno de nosotros para cambiar esta situación?

  1. Aprender a tener un consumo responsable, utilizando menos productos de plástico, dejando de utilizar botellas de pet y sustituyéndolas por termos, así como usar bolsas de tela para transportar las compras y evitar los pitillos en las bebidas.
  2. No tirar basura en las playas: durante tus vacaciones es importante cuidar los desechos que generas y no esperar que alguien más se haga cargo. Demuestra tu cultura de respeto ambiental y si encuentras en tu camino alguna basura puedes contribuir a recogerla. Utiliza las canecas y contenedores
  3. No comprar productos que afectan la vida marina: evita la compra de productos que dañan el ecosistema marino, tales como joyería de coral, de conchas; o accesorios hechos a partir de las tortugas de carey o de tiburón.
  4. Rechaza utensilios desechables