"Es muy fácil no hacer nada, ver e ignorar" los problemas medioambientales

Medio Ambiente
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Saint John, 5 jun (EFE).- Buscar la solución a la contaminación de los océanos con plástico y otros problemas que afectan a la naturaleza en gran medida viene de un esfuerzo individual, ya que "es muy fácil no hacer nada, ver e ignorar" lo que está sucediendo, según grupos ambientalistas de la isla caribeña de Antigua.

Tras la exitosa realización el fin de semana pasado del concierto "Play it out", parte de una iniciativa de la excanciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa, presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas, para luchar contra los plásticos de uso único, miembros de varias ONG locales hablaron con Efe sobre los programas que adelantan en esta excolonia británica. 

"He descubierto que es muy fácil no hacer nada. Es muy fácil de ver e ignorar. Pero eso no lo hace correcto, no lo hace aceptable y no lo hace tolerable. Todo el mundo se verá afectado. Todos sentirán los efectos del calentamiento global, del cambio climático", afirmó Kisean Joseph, presidente de la ONG Zero Waste Antigua.

Lo primero que hay que hacer "es separar tu propia basura en casa y luego educar a tu vecino, a tu hijos y a los miembros de tu familia", añade.

Joe, como es conocido en la isla este sicólogo de 21 años devenido en ambientalista, forma parte de una red de activistas y grupos locales, varios de ellos con apoyo de la ONU y otras organizaciones y países, que adelantan acciones e impulsan la concientización para preservar el cuidado de la naturaleza,

Entidades como Adopt a Coastline, fundada por la estadounidense Jennifer Meranto, que ha creado unos contenedores de basura hechos con materiales reciclados y trabaja con niños y jóvenes y les ofrece incentivos, además de enseñarles a fabricar cosas con los desechos que puedan vender y así generar una economía circular, estimulando la participación de la población para ayudar a limpiar las playas.

"Debemos aprender a recogerlos (los desechos) porque están allí y no solo porque alguien nos dio 100 dólares", matiza Joseph, quien trabaja de la mano con Meranto e insiste que por eso la educación es una parte fundamental del proceso de cuidado de la naturaleza, coincidiendo con la celebración este miércoles del Día Mundial del Medioambiente. 

"Aunque los más pequeños, hablemos de niños de 5 a 8 años, pueden verse motivados por el incentivo económico" con los más grandes "es curioso que alrededor de sus casas ahora no hay apenas basura", contó Julio Alcaina Navarro, un pedagogo español de 26 años que trabajó durante cerca de 6 meses con Adopt a Coastline y otra organización de la cercana isla de Monserrat hasta mediados de mayo pasado.

"Para llegar a procesos como Zero Waste (cero desperdicios) toca pensar global, actuar local", asegura Martin Dudley, fideicomisario de Zero Waste Antigua, director de Rubber Duck Recycling y durante años una de las caras visibles de la lucha medioambiental en Antigua, adonde llegó con 3 años de edad desde su natal Sudáfrica.

Sin embargo, Dudley opina que los Gobiernos también deben cumplir con su parte: "Deben proporcionar la infraestructura para que sea conveniente y fácil para las personas participar en la separación de origen (de los desechos)... y apoyando a las empresas locales y pequeñas para que recolecten" los desperdicios que quedan.

Igual, pone de relieve que hay que asegurarse de que el dinero de financiamiento internacional que llega a los Gobiernos y diversas ONG "no se escape", lo que lamentablemente sucede, dice, por lo que pide a las autoridades crear legislaciones fuertes para asegurar un funcionamiento correcto de estos procesos.

Sobre el plástico, cuya contaminación y utilización de uso único combaten Espinosa y la Asamblea General de la ONU con iniciativas como "Play it out" y la campaña "Beat Plastic Pollution", Dudley dice que "es un gran material en muchas de sus formas, pero que el uso único para uso humano es un ejemplo espantoso, cuando se puede usar para recubrimientos de muy buena calidad y otras cosas".

"Yo no creo que el plástico sea un material malo. Pienso que su proceso de diseño es un proceso malo (...). Reusar, reciclar, es parte de nuestro rol como seres humanos", agrega.

Ambos ambientalistas coinciden en que creen que sí es posible llegar a tener un escenario de "cero desperdicios" y que son justamente países como Antigua y Barbuda, las islas pequeñas o incluso las grandes, las que están en primera línea, tanto por su vulnerabilidad a los temas medioambientales como por tener que cumplir casi una función de "vigilantes". 

"Tenemos que decirle a la gente: 'Hey, está preparado. Algo va a pasar. Despierta'", sentenció Joseph. EFE