Bolívar El hombre de las dificultades Incomprendido o voraz...

Caballos favoritos Palomo, Muchacho, Pastor, Pomposo, El Fraile Guajiro, El Pájaro, Mosquedo, Alfeñique. y otros. Y muchísimos mulares

Informe Especial
Tamaño Letra
  • Font Size

Durante la Campaña al Sur, contemplando Bolívar la montaña más alta de Ecuador, plasmó en "Mi delirio sobre el Chimborazo" sus cuita,sus congojas, sus temores...". 

En esta campaña  —Los Andes—  'El Libertador' paulatinamente enfermó aún más y jamás se recupera del todo.
Fallece en Santa Marta, estribaciones de la Sierra Nevada, faldas de la montaña más alta de Colombia: El pico Simón Bolívar.

Yo, El Escribano
Raffa González Paredes
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Paradoja de la vida...

Simón Bolívar murió en Santa Marta, la Perla de la América

Reconocida como el primero y casi el último bastión del Imperio Español en Colombia,

—De las últimas poblaciones colombianas en acatar los designios de Bolívar—

Cuando a El libertador le prescriben clima templado como cura a sus males, la Sierra Nevada es la opción  cercana.  Joaquín de Mier  y Benítez ofrece su finca cafetera Minca.

FUENTES:

José Ignacio Méndez.  El ocaso de Bolívar.

Augusto Le Moye.

Viaje y Estancia en la Nueva Granada, 1928 

 Es la razón por la cual Bolívar viene a Santa Marta; lamentablemente la travesía por mar empeora su salud ¡Se encuentra tan débil que no puede caminar, aún menos, montar a caballo hasta El Carmen de Minca!

Pesaba unos 35 kilos,

1,63 de estatura,

 47 años de edad

Todo estaba por concluir. Desde la embarcación ‘Manuel’ fue conducido en ‘silla de manos’, hasta la hoy llamada Casa de la Aduana. Aquella noche, para sorpresa de muchos, desembarcó en Santa Marta un ser ya próximo a morir que nada mostraba del caudillo, político y militar, que había sido.

Atrás había quedado el hombre que en recias  mulas serpenteó Los Andes, recorrió extensos territorios y entraba triunfante a las ciudades y pueblitos montado en sus caballos favoritos; el mismo que libertó a Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Bolivia.

El Libertador Simón Bolívar, a su arribo a Santa Marta se alojó del 1 al 6 de diciembre de 1830 en la planta baja de esta edificación.  Su salud empeoraba día a día,

 ¡Urgen  trasladarlo a clima templado!   Su anfitrión ofrece de sus propiedades otra más cercana donde pueden llevarlo en carruaje.

Es San Pedro Alejandrino, finca de caña de azúcar a orillas del río Manzanares, donde fallece el 17 de diciembre.

Luego del deceso, fue regresado a la Casa de la Aduana donde, permaneció en cámara ardiente en la segunda planta, hasta el 20 de diciembre de 1830, cuando fue sepultado en la Catedral de Santa Marta..

Muere el hombre, nace la leyenda

Imaginamos a un héroe de la Independencia, como el ser perfecto.

 Sobrio, elegante, vestido impecable en recio corcel blanco...

Santa Marta rinde tributo a Simón Bolívar el ser humano con sus aciertos y sus equivocaciones.

Y por algo fue llamada nuestra ciudad 'La Hospitalaria', que acogió a El Libertador en el ocaso de su vida.

En 1812, luego de la caída de la Primera República de Venezuela, muchos patriotas son encarcelados, asesinados o desterrados.  Simón Bolívar escapa hasta Cartagena de Indias, donde se pone a órdenes del Estado de Cartagena.  El francés, Pierre Labatut,  también venido de Venezuela, es nombrado ‘Jefe de Operaciones de la Zona del Bajo Magdalena’, y le ordenan marchar sobre Santa Marta.

Simón Bolívar murió en Santa Marta, ciudad donde no había estado antes por diversos motivos. Uno de estos: cuando Pierre Labatut es encargado de tomar a Santa Marta, previendo contrariedades por el incontrolado carácter de Bolívar, entonces  oficial a su cargo, lo envía a Barranca Vieja, pueblito sobre el río Magdalena al sur de la entrada al Canal del Dique.

Y ocurrió lo previsto. Bolívar desobedece. Abandona el puesto, y recluta voluntarios, Pueblito tras pueblito logra victorias. La Zona Baja del río Grande de la Magdalena ahora es territorio patriota.        

Simón Bolívar es nombrado comandante de toda la zona conquistada de la Provincia de Santa Marta. Recibe el grado de ‘Brigadier General del ejército de la Confederación de Nueva Granada’ y solicita tomar plazas venezolanas. Es autorizado y combate la ‘Ley de Conquista’ de los españoles (tierra arrasada: destruían sementeras, poblados, progreso), con el ‘Decreto de guerra a muerte’ (No tomaban prisioneros, fusilaban a peninsulares y a los traidores).  Después de meses de combates Bolívar entra a Caracas donde culmina la “Campaña admirable” (1813).

Se alternan triunfos, derrotas y cuestionamientos.     Bolívar una vez más se asila en El Caribe.

En los Llanos Orientales se reagrupa la tropa que sobrevive al 'Régimen del Terror' y, no obstante qué la inmensidad de la llanura los protege, las provisiones son escasas y la estación de lluvias convertirá esta planicie en un aislado lodazal.

Se dice que en la aldea llanera de Setenta (mayo de 1819) deciden dejar los llanos y atacar Nueva Granada (actual Colombia).  Como táctica difunden que tomaran el camino por Labranzagrande, pero ascienden la cordillera oriental de los Andes por un inhóspito atajo  ¡El Páramo de Pisba!  donde pierden la mitad de esa tropa por muertes, heridos y deserción.

Cuando arriban, los ancianos y las campesinas de la región animan a los hombres y a sus hijos, casi niños, unirse a la tropa Libertadora,

y se despojan de sus faldas y camisones que son zurcidos rehaciéndolos como disimiles 'uniformes' de combate. Esta determinación campesina se anticipa a la marcial. Bolívar decreta "Bajo pena de la vida a todo hombre que no se presente en el término de 24 horas".

  Días después, en un pantanal próximo a la Casa de Vargas, combaten. Se dan las batallas de independencia,

—Boyacá (1819), Carabobo (1821), y marchan al Sur, a los Andes: Pichincha (1822), Junín (1824), Ayacucho (1824), Tumusla (1825)—  cada patria nace de una batalla, y cada una de estas de un líder qué, ansía gobernar: Santander,  Páez,  Flores;  Gamarra, La Fuente y Santa Cruz...           

Fuente:  Jorge Valencia Piedrahita.

Un jefe de la independencia censuraba por demasiado gasto en pan,  al ordenanza, que le avisaba llevar para la campaña nueve pesos y medio  de aguardiente y cinco pesos en pan.        —Salvador Camacho Roldán.  Notas de viaje.—

Desde esa época los combatientes irregulares de Colombia se hacen llamar GUERRILLEROS

   Criollo, el nacido en América.

   Chapetón, era el español recién llegado. 

  Ladinos, indígenas que hablaban castellano.

   Chontales, indígenas que solo hablaban su lengua.

   Ñopos, nombre despectivo con el qué la tropa llamaba a los partidarios del rey.

   Piringos, llamaban los costeños a los santafereños, término antecesor del actual cachacos.

Uno da solo lo que tiene.  Y se forja con los golpes que recibimos...

Me anima escribir sobre Simón Bolívar una serie que en estos días pasan por la televisión nacional. ¿Cuál será la versión televisada?

Sin duda Simón Bolívar era un ser complicado, complejo y genial.

Huérfano a temprana edad de padre y madre, viudo a poco de casado (contrae matrimonio mayo de 1802 y María Teresa Rodríguez del Toro fallece enero de 1803) y acaso la gota que colmó la copa: España rechaza solicitud familiar de "limpieza de sangre" un color moreno que señalaba y mortificaba. A espaldas de Bolívar le llamaban zambo-peli ensortijado.

Sin precisar que lo motivó, a pesar de su genialidad, decidió odiar cual constante en todos los actos de su vida. Al punto que cuando enfermó sus amigos le cobraron y lo abandonaron. Santa Marta lo acogió...  

Más Noticias de esta sección

Publicidad