Una mirada a la ‘casa de los abuelos’

Un total de 62 ancianos conviven en el Asilo Sagrado Corazón de Jesús.

Informe Especial
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Los ancianos que conviven en el Asilo Sagrado Corazón de Jesús requieren el cariño y la caridad de la comunidad samaria para vivir un ‘otoño feliz’. Para ellos se organiza un Asilotón que permita recaudar recursos.

La Iglesia católica, a través de la parroquia Los Sagrados Corazones de Jesús y María, con el apoyo del voluntariado del asilo, asume la administración de la institución en procura de garantizar su sostenimiento.

Por: Daniela A. García G.
Redacción EL INFORMADOR
Fotos: Orlando Marchena

En la zona central de Santa Marta hay un lugar que representa el único refugio para los ancianos que por alguna razón no cuentan con un hogar propio o no tienen la posibilidad de convivir con sus familiares: el Asilo Sagrado Corazón de Jesús.

Se trata de un espacio inaugurado el 21 de enero de 1941, gracias a los esfuerzos de María Cristina Gnneco y el entonces gobernador del Magdalena José Benito Vives de Andréis; inspirados por monseñor Manuel Benjamín Pacheco y apoyados por el entonces obispo de la Diócesis de Santa Marta, Joaquín García Benítez.
Durante 77 años, lograr el mantenimiento del único centro de atención geriátrica de la ciudad ha implicado una lucha titánica; labor que en las últimas tres décadas ha sido asumida por un grupo de voluntarias que han hecho hasta lo imposible por garantizar la atención de los ‘abuelos’.

Ahora, con la finalidad de perpetuar y seguir garantizando el trabajo en favor de los adultos mayores, el voluntariado ha encomendado la labor a la Iglesia católica, a través de la parroquia Los Sagrados Corazones de Jesús y María, cuya sede se encuentra junto al asilo.                                                                                                                                  

“El trabajo de las voluntarias ha sido incansable y tenaz, eso es lo que ha permitido el sostenimiento de la institución; pero ahora con la finalidad de perpetuar la labor que se hace con los ancianos, ellas consideran que la forma más segura es encomendándosela a la iglesia. La comunidad parroquial ha asumido con gran gozo y emoción la tarea de ayudar a nuestros abuelos”, dijo el sacerdote Mario Rafael González García, párroco de Los Sagrados Corazones de Jesús y María.

Se necesitan recursos

La tarea no es nada fácil, son muchos los compromisos y responsabilidades, entre ellos generar los recursos necesarios para garantizar la atención de los ancianos, empezando por la alimentación y los cuidados diarios.
El asilo tiene capacidad para atender a 100 adultos mayores, pero por insuficiencia de ingresos se ha puesto un tope de 70. Actualmente conviven en el centro 62 ‘abuelos’, de los cuales 23 son pensionados y pagan una cuota mensual para su sostenimiento, mientras que 39 viven de la caridad, pues no tienen la posibilidad de hacer aportes.

 “Es una labor titánica que implica gestionar muchísimos recursos, para la alimentación  de los ancianos, para el  pago de los empleados. El pago del personal es uno de los grandes retos, porque se les deben ocho meses de sueldo”, contó el presbítero.

“Es una gran responsabilidad, tenemos que ponernos al día con ese pago y poder comenzar a prestar siempre un servicio mejor. El voluntariado ha hecho un gran trabajo, pero el asilo aún puede mejorar y esa es nuestra intención”, agregó.

El asilo se sostiene por la donación y la caridad de personas y empresas que hacen sus aportes, hay quienes ayudan entregando insumos y otros que pagan los servicios públicos, pero hace falta mucha más voluntad de la ciudadanía para garantizar la mejor calidad de vida de los ancianos.

“En Santa Marta hay mucho cariño hacia la institución, pero eso no basta, hay una carencia de recursos de aproximadamente 130 millones de pesos que tenemos que conseguir para el pago de la nómina y otros compromisos y pasivos pensionales”, reconoció el sacerdote.


Las puertas están abiertas

Enfatizó que son 39 los ‘viejitos’ que están en la institución por caridad, personas que han sido abandonadas, algunas incluso estuvieron en la indigencia y están muy solas, su único cuidado y atención lo reciben por parte del personal del asilo.

“Esta es la casa de nuestros abuelos, por ende es una casa de puertas abiertas, por lo que la gente puede acercarse, traer un libro, compartir con los ancianos, hablarles y escucharles. El acceso es ordenado, porque ellos tienen su siesta, sus descansos, sus horas de comida, que es importante respetar”, aclaró González García.

 
“El papa emérito, Benedicto XVI,  decía que ‘la calidad de una sociedad se juzga  también por cómo se trata a los ancianos y por el lugar que se les reserva en la vida común’, pero lamentablemente en nuestros días los ancianos han caído en una situación de descarte, porque se piensa que ya no aportan y nada más alejado de eso, pues el papa Francisco nos dice que los ancianos ‘son el depósito de la sabiduría’”, recordó el párroco.  

“Si nosotros queremos que nuestra ciudad cambie y sea cada vez más armoniosa, para eso también es importante acoger a los abuelos, que tienen toda una sabiduría, así que tenemos que darles un lugar importante”, concluyó el sacerdote.

La frase: “La calidad de una sociedad, quisiera decir de una civilización, se juzga también por cómo se trata a los ancianos y por el lugar que se les reserva en la vida común”, papa emérito Benedicto XVI, 12 noviembre 2012.

Con un ‘Asilotón’ se buscan recursos para los ancianos.

La comunidad parroquial de Los Sagrados Corazones de Jesús y María organiza para este 20 de octubre un ‘Asilotón’, para recaudar recursos para el sostenimiento del Asilo Sagrado Corazón de Jesús. La meta es conseguir 80 millones de pesos por la caridad de las personas y empresas de Santa Marta.

“La actividad consistirá esencialmente en reunirnos en el asilo para invitar a toda la ciudadanía a hacer un aporte, cada uno según sus posibilidades y condiciones, nos sirve el aporte de 10 mil pesos, de 20 mil pesos, pero también un aporte importante de las empresas de la ciudad. La suma es bastante ambiciosa, pero la necesitamos”, dijo párroco Mario Rafael González García.

Ese mismo día habrá un bazar gastronómico, por lo que la comunidad parroquial está organizando un comité para conseguir alimentos y poder ofrecerlos, de manera que los samarios pueden acercarse a adquirir un plato de comida y de esa forma también contribuyan.

Las personas que desde ya quieran colaborar con amor por los ‘abuelos’ pueden hacer llegar sus donativos a la cuenta de ahorros BBVA número  517 175 352 a nombre de Parroquia Sagrados Corazones de Jesús y María.

También pueden entregar sus aportes en la Secretaría de la parroquia Sagrados Corazones de Jesús y María, ubicada en la calle 18 con carrera 15, junto al Asilo Sagrado Corazón de Jesús.

Donaciones

Desde la semana pasada la parroquia Los Sagrados Corazones de Jesús y María solicita la donación de los productos que se requieren para la atención de los ancianos en el asilo.

La semana anterior, gracias a la caridad de la feligresía se recogió el arroz necesario para los próximos tres meses, ahora la tarea  es recolectar los insumos necesarios para hacer el aseo, como detergente en polvo, jabón en barra, cloro y abrasivos.

Quienes estén interesados en aportar estos productos pueden hacerlo en la Secretaría de la parroquia, ubicada en la calle 18 con carrera 15, junto al Asilo Sagrado Corazón de Jesús.

Esta es la lista de los productos que más se requieren mensualmente:

Producto                                            Cantidad mensual

Leche líquida deslactosada                    952 litros

Queso bajo en sal                                  160 libras

Queso para rallas                                   102 libras

Carne                                                      216 libras

Jamón                                                     20 libras

Pollo                                                       120 libras

Pechugas                                               40 libras

Alas de pollo                                          84 libras

Porciones de pescado                           400 libras

Arroz                                                      440 libras

Café molido                                           14 libras

Café instantáneo                                   5 libras

Panela grande                                      112 libras

Azúcar                                                  84 libras

Pasta                                                    16 libras

Aceite                                                   84 litros

Sal                                                       14 libras

Frijol rojo                                              32 libras

Frijol de cabecita negra                       32 libras

Lentejas                                              24 libras

Galletas                                              32 paquetes

Pan tajado                                          24 paquetes

Pan integral                                       122 unidades

Pan de mantequilla                           122 unidades

Pañales                                              616 unidades

Jabón de baño                                  40 unidades

Desodorante                                     40 unidades

Champú                                            40 unidades

Máquinas de afeitar                           60 unidades

Jabón en polvo                                  368 libras

Cloro                                                 304 litros

Varsol                                                12 litros

Jabón en barra                                  224 unidades

Abrasivo                                             64 unidades

Futas y verduras

Ajo

Especias