‘Made in’ Santa Marta para el mundo

Informe Especial
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Por: Víctor Peñaloza

Redacción EL INFORMADOR
Fotografías: Edgar Fuentes y Orlando Marchena

 

Cuenta la historia que un día como hoy en 1525 el sevillano Rodrigo de Bastidas pisó la orilla de la bahía de Gaira y bautizó a esa tierra como Santa Marta.

Han transcurrido 493 de ese episodio y la Perla de América ha cambiado mucho, hoy emerge como una mediana urbe adornada por modernas edificaciones, con gente alegre y optimista, que mantiene una gran pasión con el fútbol y con grandes representantes de esta capital como Carlos Vives y ‘El Pibe’ Valderrama.

Y en ese crecimiento de la ciudad también hay samarios quienes le han apostado al emprendimiento, ese que ha ido apegado a las costumbres de los abuelos como diría Vives en sus canciones.

 A pesar de lo difícil que ha sido el comienzo para ellos, no han desmayado, siempre creyendo que lo complicado tiene mejores frutos y el valor es más grande.

El INFORMADOR presenta cuatro historias de emprendedores, sus protagonistas soñaron y con sacrificio forjaron todo para que hoy es una realidad y una muestra de la cultura y costumbre del samario.

Almacenes Chilo


Probó con las internacionales y al final creó su propia marca

La falta de empleo y la pasión por algo que siempre le gustó, marcaron la creación de Almacenes Chilo, ropa para mujer con sello samario. 

El calendario marcaba el año de 1989, cuando Luz Teresa Chilito, una enfermera superior, vio pocas oportunidades laborales en Santa Marta y decidió montar su propio negocio en El Rodadero. Inició en la marroquinería y con el nombre de Roselin.

Pasaron los años y ese sueño fue solidificándose, el segundo paso se dio en el Centro Comercial Plazuela 23. Allí vendían marcas chinas, hindúes y americanas ya con el nombre de Almacenes Chilo.

 Sin embargo, el destino le tenía preparado un obstáculo que se convertiría en su gran oportunidad. Hacía el 2005 Santa Marta inauguraba el Centro Comercial Buena Vista y con esto llegaban reconocidas marcas a la ciudad, la mayoría franquicias que les cerraban el mercado a otros comerciantes.

Chilo tiene como sus mejores meses para la fabricación y ventas diciembre por todo lo que significa la época de Navidad y Año Nuevo, también en mayo por ser el mes de las madres. En esos dos periodos pueden producir cerca de 13 mil unidades.

Empleados

Este almacén genera cerca de 26 empleos directos y 200 indirectos.

Material que usan

Como Colombia ha bajado en el mercado textil, la mayoría de materiales que usan para la fabricación de las prendas son importados, vienen del mercado Europeo, Corea del Norte, China y los Estados Unidos.

“Nosotros trajimos la marca Studio F a Santa Marta, pero al llegar esa franquicia aquí teníamos que hacer otra cosa, entonces pasamos a vender otras marcas en este centro comercial y en el 2010 mi madre empezó a producir su propia marca”, expresó Andrés Saumet hijo de la creadora de Chilo.

Luego, esa marca que nació por lo raro que le pareció a algunos vecinos de trabajo el apellido de la señora Luz Teresa  se expandió por la costa: en Montería, Valledupar y Barranquilla ocupa gran parte del mercado, también en el interior tiene su espacio.

La marca cruzó las fronteras

Este año Chilo traspasó las fronteras y se convirtió en un producto internacional fabricado en Santa Marta.

Costa Rica y Canadá, hasta ahora son los países donde han exportado sus piezas.

Alfaix su media naranja,  un jugoso negocio 


Comparado con la historia de Santa Marta, Alfaix tiene corto tiempo; sin embargo, son ya 30 años que cumple este proyecto, que nace de un sembradío y que llevó a la creación de un cafetín y restaurante, este último convirtiéndose en el espacio familiar para el desayuno de los samarios.

Corría el año 1986, el señor José Manuel Galera  de padre español y madre cataquera, decide dejar el cultivo de café y sembrar naranjas en una finca ubicada en el corregimiento de Minca.

Y como todo proceso de siembra, apareció una plaga conocida como tristeza que empezó a afectar a los productores de naranja.

 Galera, en sus años como caficultor aprendió mucho del campo; además, en ese tiempo creo muchas amistades que fueron importantes en su desarrollo como productor.

 Esos conocimientos adquiridos en torno al agro lo llevaron a importar semillas de mandarina cleopatra, logrando una variedad de naranja resistente a la plaga. Cerca de 10 años después de la siembra y una gran inversión comenzó la productividad. 

Arrancó con la comercializadora, vendía naranjas y esa visión de emprendedor lo llevó a montar un cafetín en el Mercado, en ese tiempo un territorio virgen.

“Era un espacio pequeño, una colmena de esas que hay en el Mercado. Se ofrecía el jugo de naranja y la fruta, ya le distribuíamos ambos productos al hotel Irotama y otros hoteles pequeños de la ciudad; íbamos haciéndonos un espacio en el mercado”, expresó Daniel Galera, hijo del creador de Alfaix.

La marca fue creciendo, le añadieron el jugo en vaso y en envases, además de frituras  como acompañantes en un pequeño negocio de la calle 13, hace 25 años.

 En el 2015 Alfaix dio un gran paso en su expansión en expansión. La movilidad de los camiones cargados de naranja se convirtió en un dolor de cabeza para el señor Galera, por lo que decidió crear un depósito en el sector de Pescaíto, en la calle 9 con carrera 11.

En ese local comenzó el proceso de clasificación del cítrico y terminó convirtiéndose en un restaurante que hoy reúne a diario la comunidad samaria. “Aquí desayuna desde el herrero, carpintero, hasta el Alcalde de la ciudad, es un espacio hecho para todos los samarios”.

Alfaix tiene como su sello el jugo de naranja, pero a eso le agregó en su restaurante el cayeye y chicharon. Ahora su nueva meta es establecer franquicias en la región Caribe.

-       Venden naranjas desde $100 pesos hasta los $400.

-       En el restaurante de lunes a viernes venden cerca de 350 desayunos; los sábados 500 y los domingo alrededor de 800, el Día de las Madres alcanzaron la cifra record de 900 desayunos.

-       La familia Alfaix, entre la finca, el restaurante y el cafetín la componen cerca de 80 trabajadores.

-       En la actualidad tienen sembrados 12 mil árboles en unas 50 hectáreas.

-       Producen diario entre 1500 y 2000 mil litros de jugos y venden cerca de 10 mil kilos de naranja.

Frase:

“Es un proyecto que va más allá de la naranja, Alfaix es un lugar para que la familia samaria se reúna y pase un rato agradable, es un negocio y espacio diseñado para que se sientan como en su casa”.



Pasabocas con base en guineo verde

De las costumbres de los abuelos nace Bananitas


Estudiar en la fría Bogotá para un costeño representa muchas cosas; una de ellas es la nostalgia por estar lejos de tierra, de la familia y de no probar la comida casera.

Esto conllevó al surgimiento de la empresa Bananitas, que es el guineo verde convertido en la marca Moneditas de Oro que este año arribará a 11 años de creada.

Enrique Vives Caballero, director de operaciones de Bananitas, al finalizar sus estudios de bachillerato tomó sus maletas y se marchó a la capital del país a estudiar Ingeniería Electrónica.

Lejos de casa ese amor de abuela no lo apagaba ni la distancia y siempre aprovechaba para enviarle sus acostumbradas tortas de miel, suero, queso y las tajaditas de plátano, estas últimas se convertirían en la invitada especial de cada una de las fiestas a la que asistía Vives Caballero.

Entonces empezó a surgir la idea  de crear una empresa con las tajaditas de la abuela. “El estar en Bogotá me mostró que el guineo era un producto nuestro y que poco conocían lo que se podía hacer con este producto”, expresó Vives.

En septiembre del 2007 junto con un primo, Enrique comenzó con el proyecto. En una bolsita empezó a empacar sus Moneditas de Oro como le llamaría al producto estrella de la empresa. La familia se convirtió en su primer mercado y las ventas eran entre 40 y 50 bolsitas. 

Luego, gracias al sacrificio y al creer que sí se podía la empresa se consolidó y hoy es una marca que representa al Magdalena en el territorio nacional con incursiones en el mercado internacional.

DATOS  

 Exportaciones

*Bananitas se estrenó en el mercado internacional el año pasado y gracias a lo bueno de su producto para este 2018 tiene negocio cerrado de exportar cinco contenedores a los Estados Unidos, cada uno representa 966 cajas del producto.

Frase

“Somos la primera en Colombia que nos atrevimos a colocar sabor al banano”.

Dato 2-

El empresario Enrique Vives Caballero ha participado en diferentes encuentros de negocios realizados en Europa y América con el propósito de dar a conocer su producto que para él representa una parte intrínseca de la cultura magdalenense.

Empleos

La empresa Bananitas gracias a su desarrollo tiene cerca de 60 empleos directos. 

La marca se ha posicionado en los colegios de Bogotá y Medellín.

Variedades

Bananitas comenzó con el producto Moneditas de Oro y hoy cuenta con otras variedades como rico mix, chicharrones y tocinetas.

Tucurinca, fabricante de sillas tejidas

Recuerdos de niños que se convirtieron en una empresa


 Si algo identifica la cultura del Caribe es su colorido y este se ve sin lugar a dudas en su mobiliario. Entre esas artesanías que adornan los hogares están las sillas tejidas, elementos que hacen parte de la idiosincrasia regional desde hace decenios.

 Esa costumbre fue pieza fundamental para que Rafael Zúñiga Lacouture, samario, administrador de empresas, creara un negocio que se dedica a la fabricación de sillas y mecedoras tejidas, la cual lleva como nombre Tucurinca en honor al corregimiento de la Zona Bananera donde está ubicada la finca de sus abuelos.

El proyecto nace cuando el joven Rafael observó en diferentes bares de Bogotá que utilizaban las mecedoras con las que veía caer la noche en la finca de sus abuelos.

 Esa importancia que vio con las mecedoras en la capital del país lo llevó a crear su propia empresa que él considera como un pedazo de su tierra simbolizado en una silla.

“Mi hermano pensaba en todas las empresas que le sacan provecho a algo que nos identifica como costeños, magdalenenses y por eso fue que el escogió las mecedoras”, dijo Angelina Zúñiga, jefa de ventas y relaciones públicas de Tucurinca.

Ese proyecto que inició en una carpintería de un tío, hoy tiene su propio taller y cerca de 300 de estos muebles con sello Tucurinca que han sido exportadas  a los Estados Unidos, además de tener presencia con el producto en varios hoteles del país.

Frase

“Participamos en ferias en París y en Milán, allí nos dimos cuenta que nuestro producto tenía potencial para ser vendido en el exterior, allá tiene más acogida es trabajo artesanal y soñamos con llevar ese pedacito del Caribe a todas las regiones del Mundo”.

Datos

Comenzaron con la fabricación de mecedoras y hoy ampliaron ese mercado con lámparas, mesas, sillas, y sofás.

Materiales que usan

Usan diferentes materiales para tejer las sillas, entre estos predominan la calceta de plátano, PVC, ratán y mimbre.

Empleos

Produce 20 empleos entre directos e indirectos.