El más ambicioso acueducto

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Informe Especial
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Cuando se juntaron la extinta empresa de Acueducto y Alcantarillado de Santa Marta (Metroagua) y la Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter), para buscar soluciones al tema del desabastecimiento del agua, la ciudadanía no se imaginaba por aquel entonces que la mejor opción entre todas era traer el agua desde el río Magdalena.




El estudio realizado por la Universidad de los Andes entre junio del 2014 y marzo del 2015, determinó que transportar el líquido procedente de la margen aledaña al corregimiento de Palermo (Sitionuevo) a través de una tubería que en su mayor parte estaría sumergida bajo las aguas del Mar Caribe,  terminando en su primera fase en una planta potabilizadora, para luego redistribuirla a los municipios de Ciénaga, Puebloviejo y hasta el mismo Palermo, resultó siendo la forma más segura de garantizar el suministro durante los próximos 50 años.

El proyecto desglosado

Los estudios contratados por Metroagua y Findeter y elaborados por el Centro de Investigación de Acueductos Alcantarillado, Ciacua, de la Universidad de Los Andes, identificaron siete  alternativas para cubrir la demanda de agua, seleccionándose  la mejor alternativa de acuerdo con unos puntajes establecidos.

La que obtuvo mayor factibilidad fue la del  abastecimiento de los caudales de los ríos Toribio y Córdoba hasta 2019 y, a partir de ahí, alimentarse del cauce del río Magdalena.

Dicha obra constaría de la introducción de uno o varios tubos submarinos de 44.59 kilómetros de extensión, más 17. 82 terrestres, desde inmediaciones de Palermo, hasta la nueva planta sobre el río Toribio. 

Este proyecto podría proveer el líquido a poblaciones vecinas como Ciénaga, Puebloviejo, Tasajera y Nueva Venecia.

Desventajas

Sería el primer proyecto de acueducto que contaría con inversión privada, lo cual implicaría un costo extra para los usuarios del servicio, que se vería reflejado en el aumento de la tarifa de agua.

De materializarse la megaobra, el compromiso de inversión por parte de la Alcaldía se reduciría ostensiblemente con  las obras a realizar en el Distrito por los próximos cinco años, esto debido a la pignoración de los recursos por concepto de ingresos, que debe aprobarlo el Concejo.

Aunque la ciudad debe aportar una parte de las inversiones, se estima un inminente incremento en el valor del impuesto predial en los inmuebles de la ciudad.

El llamado ‘Acueducto regional’ aún no cuenta con la aprobación de las administraciones municipales de Ciénaga y Puebloviejo, en donde sus mandatarios han manifestado no querer comprometer recursos públicos en el proyecto.

Algunos expertos en ingeniería cuestionan el tema de las plantas de rebombeo, ya que aún no especifican cómo se hará para impulsar el agua en zonas que están más elevadas sobre el nivel del mar, que otras que estarán por debajo del.

Un inmenso tubo en lo profundo del Mar Caribe  sería el responsable de traer el agua captada desde el río Magdalena para abastecer durante 50 años al Distrito y otros tres municipios. La obra, que vislumbran como la opción más factible para hacerle frente al desabastecimiento, ha aumentado tanto su costo que hasta el Gobierno Nacional no ha aprobado los recursos para dar vía libre a su ejecución.


EL DATO

Cuando la Universidad de Los Andes mostró el costo del proyecto en el 2015 este llegaba a los 83.071 millones 487.763 pesos.

En el 2017 había aumentado a 2.5 billones de pesos.

Ahora en el 2018 ronda los

 3.2 billones de pesos.

Abastecerse la ciudad con agua del río Magdalena garantizaría el suministro del líquido por unos 50 años. Hacia el año 2065 Santa Marta tendría una población cercana a los dos millones de habitantes.

Por: Mario Ibarra Morroy
Redacción EL INFORMADOR