“Cumplí en cien por ciento lo que le prometí a la ciudad”

Alfonso Vives Campo, primer alcalde electo de Santa Marta.

Informe Especial
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El 13 de marzo de 1988, hace 30 años, cuando la ciudad tenía una población que rondaba los 400 mil habitantes, un total de 51 mil 935 ciudadanos se estrenaron en las urnas en unas elecciones municipales, en las que debían elegir al primer alcalde por voto popular, quien tenía la responsabilidad de tomar las riendas de Santa Marta por un periodo de dos años.



Tres eran las opciones con las que contaban los samarios para elegir: el conservador Carlos Lacouture Dangond y los liberales Alfonso López Carrascal y Alfonso Vives Campo. Fue este último quien obtuvo 24 mil 780 votos y se convirtió en el primer burgomaestre del entonces municipio.

- EL INFORMADOR (EI): ¿Cómo fue el proceso para ganarse los votos de un nuevo electorado?
- Alfonso Vives Campo (AVC): “La forma de hacer política preelectoral para la primera elección de alcaldes era el contacto directo con la comunidad, con los barrios normales y subnormales. En mi caso duró todo un año, día y noche con la gente, escuchando sus necesidades. Era un esquema nuevo, una experiencia nueva, verdaderamente había que ganarse los votos”.

- EI: ¿Hay alguna diferencia entre esas primeras elecciones y las de ahora?
- AVC: “Esas primeras elecciones fueron más limpias, había menos ‘contratocracia’. No eran como hoy en día, cuando los ejecutivos municipales o distritales se convierten en jefes de campaña de sus abanderados. En ese momento las votaciones fueron transparentes”.



- EI: ¿Bastaban dos años para hacer una buena gestión?

- AVC: “En ese bienio siempre tuve presente el compromiso que adquirí con la comunidad durante un año de campaña, creo que fui fiel, cumplí en cien por ciento lo que le prometí a la ciudad. Yo entendí que no eran sino 24 meses en los que tenía que trabajar intensamente, incluyendo los fines de semana y festivos; cuando no había despacho yo viajaba a los corregimientos del municipio de Santa Marta; porque para entonces no era Distrito Turístico, Cultural e Histórico; para tener contacto con la comunidad, para escuchar a la gente, para ver qué pensaba de la administración o qué necesitaba que se hiciera. Ese fue mi compromiso permanente”.

- EI: ¿En qué fue lo primero que se ocupó?

- AVC: “Yo prometí que me iba a asesorar con la Escuela Superior de Administración Pública, Esap, porque quería que los funcionarios o empleados del municipio no ingresaran a través de recomendación política, sino por concurso de méritos, así que se hicieron manuales de exigencias, para que quienes entraran fueran los más capacitados, así la política no inficionara, los únicos que tenían libre nombramiento y remoción eran los secretarios de despacho; por eso tuve muchas fricciones con los concejales, quienes en principio me otorgaron unas facultades extraordinarias para poder trabajar por los problemas básicos de la ciudad y luego resolvieron quitármelas porque no hubo ‘carantoña’, afortunadamente me las habían dado por un año y yo las aproveché para crear lo que fue el Instituto de Valorización Municipal, Induval; el Departamento de Tránsito y Transporte, Datt, que fue el primer regulador de transito que tuvo Santa Marta en su historia”.

- EI: ¿Cuál era la situación financiera del municipio en esa época?

- AVC: “La ciudad tenía una capacidad de endeudamiento negativa de 80 millones de pesos y un presupuesto real de 720 millones de pesos. El impuesto predial se hacía a mano, con unas anotaciones que se prestaban para que hubiese irregularidades, nosotros lo sistematizamos y digitalizamos, con lo que automáticamente los ingresos del municipio empezaron a aumentar. Con eso y mucha austeridad pudimos enderezar un municipio que encontramos ‘quebrado’. Las obras públicas no se contrataban, se hacían a través de la Secretaría de Obras Publicas Municipal, con los propios empleados de la Alcaldía, las pavimentaciones, las instalaciones de redes de acueducto y alcantarillado, todo eso lo hacía el municipio y la economía era mucha. Hoy en día se contrata, ahí empiezan las ‘mordidas’, los porcentajes, la ‘contratocracia’ y con ello la corrupción”.

- EI: ¿Considera que hubo obras significativas durante su gestión pese al corto tiempo y una situación financiera adversa?

- AVC: “Hubo obras muy significativas en corto tiempo. Yo a veces reflexiono en lo que hice y en lo que no, en lo que acerté y en lo que me equivoqué. Recuerdo todas las obras que se hicieron en el norte, desde la Sociedad Portuaria hasta Nacho Vives, donde metimos redes de acueducto y alcantarillado a los que eran barrios subnormales y los pavimentamos todos junto con el Ejército y la propia comunidad, y me pregunto cuánto dinero nos ahorramos haciéndolo así. Hoy en día no hubiese alcanzado el presupuesto que tiene el Distrito, para todo eso que hicimos con dos mil millones de pesos de la época”.

El Dr. Alfonso Vives Campo fue el primer burgomaestre de la capital del Magdalena elegido por el voto popular, hace justamente 30 años, cuando recibió el apoyo en las urnas de 28 mil 419 ciudadanos que se estrenaban en un proceso comicial local. Gobernó desde el 1 de junio de 1988 hasta el 1 de abril de 1990, cuando los mandatos municipales solo duraban dos años.

El trasvase del río Piedras, la construcción de la estación de bombeo de agua del cerro Tres Cruces, la optimización de la planta de tratamiento de Mamatoco, la instalación de 29 mil 44 metros de tuberías de acueducto y 42 mil 436 de alcantarillado, la pavimentación de 235 metros cuadrados de vías y el inicio de la recuperación del Centro Histórico fueron algunas de las obras durante su gestión.

Obras durante la alcaldía de Alfonso Vives Campo

* Trasvase del río Piedra.

* Optimización de la planta de tratamiento de Mamatoco.

* Construcción de la estación de bombeo de agua en el cerro Tres Cruces.

* Instalación de 29.044 metros lineales de acueducto en los barrios del norte.

* Instalación de 42.436 metros lineales de alcantarillado en los barrios del norte.

* Pavimentación de 235.963 metros cuadrados en los barrios del norte.

* Construcción de la carrera 16.

* Construcción de la continuación de la avenida Tamacá, desde la calle 22

hasta la 29, incluyendo el puente sobre el río Gaira.

* Construcción junto con la Gobernación de la prolongación de la carrera 19, entre la avenida del Río hasta la calle 30.

* Inicio de la recuperación del Centro Histórico.

* Amoblamiento urbano del Centro Histórico.

* Construcción del Parque Réplica de Ciudad Perdida.

* Construcción del Parque de las Américas en Mamatoco.

* Consecución y adjudicación de 15 mil líneas telefónicas.

* Construcción de la urbanización Jorge Leguía.

* Inicio de la construcción de la Central de Transportes de Santa Marta con
el Gobierno y la Gobernación.

* Construcción de los puestos de salud de La Lucha, Corea, Martinete y
Las Malvinas.

* Construcción de las escuelas de Pastrana, 17 de Diciembre y Los Achiotes.

* Construcción del Puesto de Policía de Minca.

* Rehabilitación del alcantarillado de Minca, Quebrada El Sol y La Tagua.

* Instalación de redes de alcantarillado en Calabazo, La Estrella, Revuelta,
Los Cocos, Buritaca, Don Diego, Perico Aguao.

* Mejoramiento de las vías La Tagua, Aguas Lindas, Troncal – Vereda El
Sol, Trigrera – Minca, La Lisa- Boquerón, Guachaca – El Encanto y Mamey
– La Aguacatera.

* Construcción de los CAI de San Miguel, San Jorge, Los Almendros,
María Eugenia y Gaira.


Por: Daniela A. García G.
Redacción EL INFORMADOR

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