Para lo que quedó el bolívar en Colombia

Cada vez son más los venezolanos que trabajan la artesanía con bolívares, una moneda que en Colombia tiene poco valor.

Informe Especial
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Ante la situación económica que atraviesa Venezuela, sus billetes valen más como insumos para hacer artesanías, que como medios de pago.

Por: Víctor Peñaloza
Redacción EL Informador
Enviado Especial a Paraguachón Maicao.

La que llegó a ser una de las monedas más fuertes de Suramérica, ésa que estuvo muy por encima del peso durante muchos años, se debilitó en un “parpadear”. El bolívar venezolano se devaluó producto de la crisis económica que atraviesa el vecino país.

En Maicao es común observar bolsos hechos con los billetes de 50 mil y 100 mil, que hace unos dos años eran los de mayor denominación en Venezuela, esos que en su momento eran como tener 100 mil pesos en el bolsillo.

Pero la acelerada inflación que se registra en la nación hermana obligó al Gobierno a quitarle dos ceros a la moneda y crear nuevas piezas a finales de 2016, por lo que  los de 50 mil y 100 mil pasaron a ser los billetes más bajos. 

El creador del arte

EL INFORMADOR conoció en Maicao a quien se señala como el creador de los bolsos hechos con bolívares. Se trata de Alberto Díaz, un joven de 22 años, quien en noviembre del año pasado llegó a la ciudad fronteriza en búsqueda de oportunidades.
Alberto pidió que no se mostrara su rostro en las fotografías.

“Me vine con un primo, sin dinero, huyéndole a la crisis que atraviesa mi país. Allá trabajaba en el comercio, pero ya era difícil realiza mi labor, las cosas están muy caras, no hay efectivo, mejor dicho no hay calidad de vida”, contó.

Díaz estuvo cuatro años y ocho meses preso. Aseguró que la policía de su país le sembró droga (incautación de estupefacientes por las autoridades en sus bolsillos). Pero comentó que la cárcel le sirvió de enseñanza, pues allí aprendió a amar la vida y sobre todo un oficio: el de artesano.

A su llegada a Maicao le tocó dormir en las sillas de las plazas y el duro pavimento de las calles, mientras conseguía dinero para alquilar una pieza.

Comenzó vendiendo carritos hechos por él con botellas plásticas de gaseosa, con lo que se ganaba entre ocho mil y 12 mil pesos diarios, luego confeccionó gorras con fomy y ahora crea bolsos con billetes de bolívares.

“Comencé hace dos años a hacer bolsos con bolívares. Muchos han agarrado esa idea, pero fui yo quien comenzó. Empecé con billetes de dos mil bolívares, luego pasé con los de cinco mil, a medida que se me iba complicando conseguir los billetes de más baja dominación, tocaba tomar los que seguían”.

Para cada bolso utiliza unos 100 billetes, en estos momentos los hace con los de 50 y de 100. “Esos bolsos los  vendemos entre 15 mil y 20 mil pesos (un millón 600 mil bolívares aproximadamente)”.

Señaló que ese dinero que utiliza para tejer los bolsos solo le alcanzaría para comprar un paquete de harina en su país, por esa razón, a pesar de las críticas, decidió utilizarlos para darle un valor artístico y con eso mantener a su familia, sus tres hijos y su esposa, con quienes vive en Maicao en una casa ocupada por 20 personas, otros venezolanos con quienes trabaja en conjunto en la artesanía.

Díaz es un ejemplo que no todos los venezolanos llegan a Colombia a delinquir. Expresó que el amor que le enseñó su padre por el trabajo es algo que lo hace cada día aferrarse más a su oficio. Explicó que con esto no solo ayuda a su familia, sino que mantiene viva esa enseñanza que le dio su viejo, quien falleció cuando él era muy joven.  

“Valor sentimental al bolívar”

María, a quien llamaremos así por ser funcionaria del Gobierno  del país vecino, es otra venezolana quien se gana la vida en Maicao tejiendo bolsos con bolívares.

 Esta mujer de 33 años salió de su país para salvarle la vida a uno de sus hijos, quien es insulino-dependiente, y allá no consigue el medicamento.

 Relató que partió un día de octubre del año pasado muy temprano de Valencia, Carabobo, en medio de la oscuridad y los nervios, cruzó la trocha de la frontera para llegar a Maicao.

En la ciudad fronteriza pasó tres días durmiendo en la calle 13, junto a otros venezolanos, sin comer, esperando una oportunidad de trabajo.

Comenzó a vender café, luego almuerzos, hasta que por medio de su hijo conoció a Alberto Díaz, el joven que teje los bolsos con billetes.

María empezó a aprender la técnica y poco a poco se convirtió en otra artesana, en un día teje dos bolsos y con esto puede asegurar la comida diaria de ella y sus hijos.

Ante las duras críticas del gobierno de su país porque utilizan el billete para artesanía, señaló: “los billetes que utilizamos no valen nada en Venezuela,  nosotros le estamos dando un valor sentimental, viendo nuestra moneda que por lo menos nos quede de recuerdo y una forma de subsistir”.

Y como si se tratará de un juego de niños, estos venezolanos luego de vender algunos bolsos viajan  hasta Paraguachón para comprar con pesos billetes de bolívares de 50 y de 100 para seguir tejiendo con moneda los sueños e ilusiones de sus hijos.

“Los billetes que utilizamos no valen nada en Venezuela, nosotros le estamos dando un valor sentimental, viendo nuestra moneda que por lo menos nos quede de recuerdo y una forma de subsistir”. 
 Para tejer un bolso utilizan 100 billetes, con los que comprarían un paquete de harina en su país.
Para tejer un bolso utilizan 100 billetes, con los que comprarían un paquete de harina en su país.
El bolívar es solo volumen, desde hace unos años perdió su fuerza en Suramérica.
El bolívar es solo volumen, desde hace unos años perdió su fuerza en Suramérica.
Con los billetes de 50 y 100 bolívares tejen bolsos.
Con los billetes de 50 y 100 bolívares tejen bolsos.
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