Casabe: manteniendo la tradición

En esta presentación redonda son los casabes de sal, los más vendidos por Carmen.

Departamento
Tamaño Letra
  • Font Size
Una familia en el municipio de San Zenón busca que un producto artesanal, elaborado y distribuido en casa, se pueda comercializar en todos los rincones del departamento.

Por Wendy López Picón
Redacción EL INFORMADOR

El departamento del Magdalena no solo es atractivo por sus sitios turísticos y su diversidad cultural, sino también por su amplia gastronomía que busca imponerse y darse a conocer a nivel nacional.

Es así como en el municipio de San Zenón, se elabora un alimento a base de yuca de nombre casabe, que fabricaban en épocas pasadas los indígenas, y en la actualidad sigue haciendo parte de la dieta diaria de esta población y de los ingresos para sobrevivir de una familia que busca dar a conocer su producto insignia.
El casabe es un pan ácimo, crujiente, delgado y circular hecho de harina de yuca que se asa en una plancha artesanal.

Manteniendo la tradición

Como se mencionó anteriormente el casabe era fabricado en el tiempo de la conquista por los indígenas, actualmente su punto de producción es el municipio de San Zenón y quien lo elabora es una mujer de 66 años que ha dedicado su vida a realizarlo y comercializarlo.

Carmen Mulford de 66 años, es la mujer encargada de darle vida a este alimento a base de yuca desde que era joven, relata que sus papás no pudieron darle estudio por una mala situación económica y como tenia tanto tiempo libre lo invirtió en aprender a realizar este producto.

“Desde que empecé mi vida llevo asando casabe en las casas ajenas, ayudando, ganándome el pan diario, hacía chichas, bollos, arepas, pero vi que el casabe tenía más resultados y empecé con el negocio.”, afirma Mulford.

Asimismo manifiesta que en el municipio es la única que lo hace, pues el resto de la población se ha dedicado a la realización de otros productos típicos como bollos.

Negocio familiar

Carmen aparte de sacar a su familia adelante a base de este producto, también se ha convertido en una comercializadora de este junto a su familia; el casabe que hace se ha vuelto tan reconocido por sus habitantes, que ya expandió su negocio distribuyéndolo en Pijiño, y en el municipio vecino de Mompox.

Relata que en un día ha llegado a hacer dos mil casabes por encargo, y el mes donde más ingresos tiene es en Semana Santa, pues a su casa llegan personas de diferentes partes a hacerle encargos.

“Yo he levantado a mi familia haciendo casabe, le hago a mis hijos para que lo vendan, a mis tías también les he hecho para que vendan, así se hacen su dinero.”, expresa Carmen.
El precio de este producto que viene en dos presentaciones, de dulce y de sal, es de 500 pesos, y la meta que ostentan es poder distribuirlo por todo el departamento del Magdalena como un producto cien por ciento natural y que busca rescatar una tradición.

“El cazabe que más se vende en esta región es el de sal, pues las personas que no pueden comer dulces, que no pueden comer harinas, comen es cazabe de sal.”, afirma su creadora.

Elaboración del cazabe

Las tortas de yuca o Casabe, tienen la propiedad de conservarse durante mucho tiempo al aire libre sin dañarse, razón por la cual los indígenas fabricaban grandes cantidades y las tiraban sobre el techo de sus casas de palma, para que se secaran al sol y después las guardaban para el consumo diario.

El Casabe, se procesa artesanalmente y para ello se utiliza cuchillo, para pelar la yuca; rayador, para rayarla; torcedor, para exprimirla; pilón, para convertirlo en harina; cernidor, para purificar la harina; finalmente el producto se riega en forma circular sobre la plancha del budel, para efectuar el proceso de asado.

Una mujer de 66 años es la encargada de mantener la tradición del casabe en el municipio de San Zenón. En un día puede llegar a hacer dos mil casabes por encargo.

Marca Magdalena

Por su parte el diputado Luis Vives viene liderando desde la Asamblea la iniciativa de impulsar los productos hechos en Magdalena en la región, para que los fabricantes locales puedan establecerse en el mercado.

La iniciativa busca que los productos que hoy son artesanales se vuelva un tema potencial en los municipios, que pasen de comercializar sus productos insignias en casas y los conviertan en una marca y en una empresa.

“La prioridad es identificar en todos los municipios cuál es su producto insignia, y ver ese producto que se comercializa de forma artesanal en una vivienda, como se organiza para que tenga una identidad, una marca, un empaque y que tengan puntos de venta, y con esto lograr que estas personas que trabajan con mucho esfuerzo puedan comercializar sus productos a nivel departamental en un inicio y después ya ojalá a nivel nacional e internacional.”, afirma el diputado Vives.

Asimismo hace una invitación a los magdalenenses a que compren productos hechos en la región, “quisiera que cada vez que vayan a hacer una compra o vayan a un mercado miren de los productos que están comprando cuantos son hechos en el departamento del Magdalena, cuántos de estos productos son recursos que van a llegar a productores del departamento del Magdalena. Por eso desde la Asamblea se hace un llamado a la conciencia de cada uno, de cuantos de nuestros recursos le estamos apostando a productores del departamento del Magdalena.”

Más Noticias de esta sección

Publicidad