“Santa Marta necesita un nuevo esquema de gestión”

César Riascos Noguera, aspirante a la Alcaldía de Santa Marta. Foto: Archivo

Política
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Tras su experiencia como secretario de Gobierno distrital y como presidente de la Cámara de Comercio, César Riascos Noguera aspira la alcaldía distrital, para lo cual propone un nuevo modelo de gerencia.

Por: Daniela A. García G.
Redacción EL INFORMADOR

Desde hace algún tiempo, el abogado César Riascos Noguera empezó a contemplar la posibilidad de proponer en el futuro cercano su nombre para la Alcaldía de Santa Marta, pero sus planes se adelantaron.

Había considerado presentar su candidatura para las elecciones locales de 2024, de manera que, de conseguir un triunfo, su administración coincidiera con la celebración de los 500 años de la ciudad, que se cumplen el 29 de julio de 2025.

Y es que su padre, Alfredo Riascos Labarcés, un empresario y político que llegó a ser alcalde de Santa Marta, ministro y congresista de la República, fue el encargado en 1974, como gobernador del Magdalena, de hacer junto al alcalde de la época y un equipo de trabajo, las inversiones, obras y eventos que se desarrollaron en el marco de los 450 años de la fundación de la llamada ‘Perla de América’.

“Mi sueño era presentar mi candidatura más adelante, para poder aportarle a la ciudad como alcalde en una fecha tan importante, pero también como una forma de hacerle un homenaje a mi padre, sin embargo mis planes se adelantaron por la coyuntura tan grande por la que está atravesando la ciudad”, explica el abogado.

Hoy Riascos Noguera aspira medirse en las próximas elecciones locales, para lo cual espera poder lograr una candidatura de consenso entre diferentes partidos políticos, aunque no descarta optar por la recolección de firmas.

“He conversado prácticamente con todos los partidos, empecé haciendo un ejercicio desde arriba hacia las bases, consultando las direcciones nacionales de Cambio Radical, el partido de la U y el Liberal, porque busco una candidatura de consenso, de convergencia y hasta el momento no percibo ninguna resistencia”, afirma quien hasta 2018 estuvo al frente de la Cámara de Comercio de Santa Marta, CCSM.

Más gerencia, menos política

Riascos Noguera asegura que una de sus motivaciones para aspirar a dirigir a la ciudad, es la necesidad que existe de darle un giro a la forma de gerenciar el distrito.

Considera que los tres años y medio que estuvo en la Secretaría de Gobierno Distrital durante la gestión de Juan Pablo Díaz Granados y los seis años y medio en la presidencia ejecutiva de la Cámara de Comercio, le dieron la experiencia necesaria sobre el manejo de los sectores público y privado, lo que le permitiría hacer una buena gestión al frente de la ciudad.

“He adquirido una serie de competencias que hoy me permiten anticiparme y proponer mi nombre a la Alcaldía de Santa Marta. La ciudad lo amerita, hay que trabajar desde ya para que verdaderamente se celebren a la altura los 500 años”, comenta en entrevista con EL INFORMADOR.

“El próximo alcalde tiene que impulsar de inmediato todo lo que hay que hacer. En 2025 deberíamos tener la visita del Papa, del rey de España, de los presidentes de América… Si bien se están dando algunos pasos, no hay una gerencia que esté preparada para asumir ese reto”, asegura.

Para Riascos Noguera, la ciudad necesita más gerencia que política, para lograr un manejo distinto de los asuntos públicos.

“Yo hago la analogía del distrito de Santa Marta como una sociedad anónima. Santa Marta es como una gran empresa, que necesita un buen gerente, es decir, un buen alcalde; con una junta directiva, que es el Concejo Distrital, que tiene que trabajar de la mano con el gerente; con unos accionistas, que somos todos, muy diversos, con necesidades distintas, pero ávidos de tener una rentabilidad social. Lo que tiene que hacer el gerente es trabajar por sus accionistas y asociados”, explica.

Riascos Noguera ha sido secretario de Gobierno de Santa Marta y presidente de la Cámara de Comercio.
Riascos Noguera ha sido secretario de Gobierno de Santa Marta y presidente de la Cámara de Comercio.

Una de las propuestas de Riascos es justamente el fortalecimiento de las empresas, para que estas generen las riquezas y empleos que se requieren en la ciudad. 

“Para  resolver todos estos problemas sociales que tenemos en Santa Marta, como la pobreza y la informalidad,  hay que crear empresas y empezar a formar toda la mano de obra”, insiste.

El expresidente de la CCSM asegura que para lograr un crecimiento, además es imprescindible que el distrito trabaje de la mano con el departamento y el Gobierno nacional, para que se logre una alineación en los planes de desarrollo.

“Santa Marta tiene que hablarse con su departamento y el departamento tiene que hablarse con su ciudad. Esto es fundamental. Hay que hacer alianzas estratégicas, pero ya no hay tiempo ni para planificar, ni para diagnosticar, es imprescindible actuar de inmediato. Si queremos realmente un desarrollo económico tenemos que crear un ambiente favorable, lograr una competitividad para atraer inversiones”, advierte.

“Los propósitos superiores de ciudad-región tienen que estar por encima de las diferencias políticas, personales y sociales. Siempre habrá diferencias políticas, pero tenemos que ponernos de acuerdo para lograr propósitos  superiores de ciudad – región”, reitera.

Para lograr esa competitividad, Riascos Noguera considera que hay que atender temas que no admiten demora, como la solución a la escasez de agua, la ampliación de la pista del aeropuerto Simón Bolívar y la activación del tren de carga.

Sobre el tema del agua

Sobre el problema de la falta de agua que aqueja a la capital del Magdalena, el abogado considera que la ciudad no puede seguir escuchado a tantos expertos en hidráulica, sino que es tiempo de tomar decisiones.

“Sabemos que hay unas limitaciones fiscales del Gobierno nacional y del distrito para sacar adelante el ambiciosos proyecto del acueducto regional, trayendo agua del río Magdalena, pero eso no hay que descartarlo por completo, sino mirar cómo solucionarlo a largo plazo”.

Mientras tanto, Riascos Noguera está convencido que un alivio estaría en la intervención del sistema de acueducto y alcantarillado.

“Hay unos indicadores de pérdidas de agua que superan el 50 por ciento por la obsolescencia de las redes y por todas las conexiones ilegales. Eso hay que intervenirlo desde ya para que empiece a haber un alivio. Si se pueden bajar al menos 30 por ciento las pérdidas, se estaría dando algún tipo  de respuesta a la situación actual”, explica.