El preludio de una tardía emancipación

Actividad del puerto de Santa Marta - Mark

200 años de la Batalla de Boyacá
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Antes de 1819 la provincia de Santa Marta alzaba tímidamente su voz hacia la emancipación, pero fueron los poblados ribereños los que tuvieron la osadía de meterse de lleno en esa infructuosa lucha.

La doctora en ciencias jurídicas e historiadora de la Universidad Javeriana, Adelaida Sourdis Nájera, analiza en sus escritos que no toda la provincia samaria apoyó al rey.

“En los pueblos del río: Remolino, Guaímaro y Sitionuevo, y en la ciudad de Valledupar se organizaron grupos que apoyaron la revolución. En esta última la familia Fernández de Castro, dirigida por una aguerrida dama, doña Concepción Loperena de Fernández de Castro y otros criollos principales, buscaron la independencia”.

“El 22 de mayo de 1811, 400 vecinos se pronunciaron contra el rey y las autoridades españolas. Reunidos en Cartagena con el gobierno presidido por Manuel Rodríguez Torices, con Simón Bolívar y Manuel del Castillo y Rada, se les dio instrucciones para defenderse contra los realistas. Bolívar, al servicio del Estado cartagenero, iniciaba entonces la campaña del bajo Magdalena”.

“El 4 de febrero de 1813 el Cabildo de Valledupar declaró la independencia absoluta. Doña Concepción leyó el acta, tomó juramento de fidelidad a los presentes y quemó el escudo y el retrato del rey.

Para conmemorar la independencia la valiente mujer libertó a cientos de esclavos de sus haciendas de Jagua y Becerril. Sus ideas le valieron la persecución de los realistas que confiscaron sus bienes y quisieron apresarla por lo que debió esconderse hasta que en 1820 triunfó nuevamente la libertad. El ejemplo de Valledupar lo siguieron Barrancas el 26 de marzo y Chiriguaná el 25 de mayo”.

Virrey Juan José Francisco de Sámano y Uribarri de Rebollar y Mazorra
Virrey Juan José Francisco de Sámano y Uribarri de Rebollar y Mazorra

Riohacha, siguiéndole los pasos a Santa Marta

Esta provincia, que había formado parte de la de Santa Marta, presentó siempre una situación bien precaria. Poblada en su mayor extensión por indígenas guajiros que nunca pudieron ser sometidos al dominio español, mantenía en su capital una escasa vecindad de españoles y criollos que subsistían de alguna agricultura, el contrabando y el comercio con los indígenas.

En Riohacha, como en las demás ciudades del Reino, se constituyó una Junta Suprema de Gobierno el 17 de septiembre de 1810 presidida por el gobernador don Pedro Pérez, corporación que se manifestó fiel a la monarquía y se negó a aceptar la autoridad de Santafé. Los indígenas, amistados con las autoridades por las facilidades que les habían permitido para comerciar con Riohacha, respaldaron las pretensiones realistas, aunque nunca formaron parte de los cuerpos de milicias.

En 1818 es nombrado virrey Juan José Francisco de Sámano y Uribarri de Rebollar y Mazorra, en reemplazo de Francisco Montalvo y Ambulodi. En su obra ‘Historia de la provincia de Santa Marta’, escrita hace 90 años, el historiador Ernesto Restrepo Tirado argumenta que Sámano no benefició para nada a la Nueva Granada, y entre sus acciones estuvo la de establecer una aduana en Santa Marta, algo que desaprobó el rey de España.

Así relata Restrepo Tirado un momento clave en la intención emancipadora de los samarios: “A fines de mayo de 1819 pasó por Santa Marta el oidor Martín Lopetedi, quien quedó tan sorprendido del descontento de los habitantes, de la ruina en que se hallaba la agricultura, del atraso del comercio, del desorden y la miseria en general”.

“Los habitantes de la provincia que veían que nada habían ganado con su adhesión a la monarquía, que sus sacrificios no habían sido recompensados y que de todo el Nuevo reino eran quizás los que se hallaban en peores circunstancias, comprendieron en su gran mayoría de que llegado el caso de que volvieran a independizarse del resto del país, les sería más conveniente seguir la corriente general que no oponerse a ella.

Muchos que hasta entonces habían sido defensores acérrimos de la monarquía, principaron a dar cabida en sus aspiraciones, a las ideas republicanas”.

El historiador Ernesto Restrepo Tirado argumenta que Sámano no benefició para nada a la Nueva Granada.

Champán al sur del Magdalena -François Désiré Roulin
Champán al sur del Magdalena -François Désiré Roulin
Ecos de Boyacá

“Después de la batalla de Boyacá y la entrada de Bolívar a Santa Fe, los rebeldes controlaban el interior de Nueva Granada. Pero las fuerzas realistas estaban principalmente concentradas en la costa, y entre 1819 y 1823 el grueso de los combates tuvo lugar en Venezuela y las provincias de Santa Marta y Cartagena.

En 1819, cuatro frentes rebeldes se encontraban listos para invadir la costa. El general Mariano Montilla, nativo de Caracas, comandaba un gran contingente de soldados con base en la isla Margarita frente a las costas de Venezuela. Muchos de sus soldados eran legionarios extranjeros reclutados en Europa y las islas Caribe. Entre sus oficiales se encontraba Luis Brion, un comerciante de Curazao, y el veterano irlandés d’Evereux”, resalta en su investigación Steinar A. Sæther.

Entre esas figuras patriotas emergía el general Gregor MacGregor, otro veterano de las guerras napoleónicas, quien tenía unos cuantos cientos de hombres, la mayoría irlandeses y británicos, que habían sido reclutados en Londres.

MacGregor y su grupo de mercenarios ocuparon por espacio de seis días a Riohacha el mes de octubre de 1819, cuya plaza fue reconquistada por las fuerzas realistas el 11 de octubre del mismo año.

En el interior, José María Córdoba y Hermógenes Maza planeaban tomarse Mompox y el valle del bajo río Magdalena, mientras Jacinto Lara y José María Carreño estaban a cargo de las tropas que serían utilizadas para tomarse Ocaña y proceder contra Valledupar. Estas cuatro fuerzas deberían unirse después en alguna parte de la costa y organizar la liberación de aquellas áreas donde las fuerzas rebeldes aún no tuvieran el control.

Haciendo San Pedro Alejandrino-Edward Walhouse Mark
Haciendo San Pedro Alejandrino-Edward Walhouse Mark

“Hacia octubre de 1819 los oficiales reales en la costa se hallaban en una situación difícil. Estaban frente a un enemigo mejor equipado, organizado, con mayor experiencia y mayores recursos de los que habían dispuesto en la primera fase de la guerra antes de 1815.

Gran parte del interior había caído relativamente con facilidad en las manos de los rebeldes, y pese a que la población costera en general seguía estando a favor de la causa del rey, con cada victoria rebelde el lado patriota ganaba popularidad.

Tal vez el mayor problema para los realistas residía en que no se ponían de acuerdo en cómo manejar la rebelión. Algunos, como el general Morillo, preferían una solución militar al conflicto y castigos fuertes contra los defensores de la causa rebelde. Otros, incluyendo al gobernador Pedro Ruiz de Porras, de Santa Marta, pensaban que el apoyo popular a los realistas solo podía mantenerse mediante mesura y diplomacia”, explica A. Sæther.

El  primer  ataque  rebelde  a  la  costa  fue  la  ocupación  de  MacGregor a  Riohacha  en  octubre  de  1819.
El primer ataque rebelde a la costa fue la ocupación de MacGregor a Riohacha en octubre de 1819.

La figura de Gregor MacGregor

Original de Edimburgo, Escocia, y descendiente de una familia de larga y connotada estirpe de guerreros, Mac Gregor nació el 24 de diciembre de 1786 y llegó a Caracas el 12 de diciembre de 1811, teniendo a la revolución en Suramérica y la expedición de Francisco de Miranda entre sus temas de conversación recurrentes, así como un irresistible atractivo hacia el emprendedor y
aventurero Miranda.

Entre los años de 1812 y 1815, Mac Gregor participa activamente en la causa patriota con el Libertador Simón Bolívar, cuando apenas era comandante de los Ejércitos en la Nueva Granada.

En febrero de 1816 se une nuevamente a Bolívar y le apoya en la primera expedición de Los Cayos, desembarcando el 6 de julio de ese mismo año en Ocumare de la Costa. y el 27 de septiembre triunfa con el general Manuel Piar en El Juncal, obteniendo el rango de General de División y la Orden de los Libertadores.

El año 1817 estará sellado para Mac Gregor de intensas actividades en el área del Caribe. A principios del siguiente año, parte desde uno de los puertos del Canal Inglés hacia Los Cayos, Haití.

Entre los años de 1818 y 1819, Mac Gregor se dedicará a la causa en Haití y Nueva Granada.

El 3 de diciembre de 1845 Sir Gregor fallece en la ciudad de Caracas. Sus restos reposan en el Panteón Nacional de la capital venezolana.

Expediente relativo a la denuncia hecha por el gobernador de Riohacha, Bernardo Mallarino, y el Cabildo de Valledupar de la circulación de impresos o gazetas subversivos en el mismo Valledupar y Santa Marta sobre la llegada, desde los cayos de San Luis, de una expedición de los rebeldes a cargo del general Gregor Macgregor. A lo cual el mencionado cabildo toma las medidas de seguridad correspondientes, como la solicitud de envío de soldados para defender la ciudad. En este expediente encuentran comunicaciones, actas y decretos.
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