Historia de los muelles en Santa Marta

“En tierra firme y mirando hacia la entrada de la Bahía, el terminal parece imponente en su conjunto de muelles, bodegas, edificios de oficinas y con su continuo hormiguear de trabajadores infatigables”

Crónicas 60 años
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Una crónica publicada el 29 de junio de 1968 en las páginas de EL INFORMADOR, cuenta la historia del desarrollo de la actividad portuaria en Santa Marta, impulsada por las exportaciones del banano.

Con su pluma, Teódulo Escobar relata cómo la ciudad pasó de tener muelles de madera y zinc a lo que hoy se conoce como el Puerto de Santa Marta, un proceso que tomó más de 400 años.

Por: Teódulo Escobar

De 1525 a 1908, el puerto de Santa Marta careció de muelles. Durante ese lapso su comercio se circunscribió al servicio de cabotaje en el litoral Atlántico. Con el incremento y organización que la United Fruit Company le dio al cultivo del banano en la famosa Zona Bananera, comprendida entre Fundación y Santa Marta, se hizo indispensable la construcción de un ferrocarril para el transporte de la fruta y de un embarcadero apropiado para su exportación. Fue así como en 1908 el antillano Jhon Thomas, construyó por cuenta de la citada compañía un muelle de madera y zinc, con una longitud de 98 metros.

Construido el muelle, todas las operaciones de cargue se hicieron manualmente por los braceros, y los samarios nos acostumbramos a ver fondeados y atracados, en la bahía y muelle, los grandes barcos de la Flota Blanca y Herder Flet, de bandera norteamericana. La diversión de nuestras gentes sencillas, se limitaba a ver de cerca aquellos grandes barcos.

En el año de 1919, la United Fruit Company construyó una segunda sección de muelles en la parte norte, para el cargue y descargue de mercancías distintas a la fruta. Se había creado una necesidad para la compañía frutera y para nuestro comercio. Esta segunda sección tenía 80 metros de longitud y contó con poleas transportadoras de banano, primer paso hacia la mecanización del cargue de la fruta.

El gobierno nacional construyó, en distintas épocas, muelles en Cartagena, Puerto Colombia y Buenaventura, y se habilitó a altos costos el de Barranquilla. En Santa Marta nada se hizo hasta el año de 1953, cuando se construyó el muelle actual por la Campenon Bernarl, que en un alarde de ingeniería hidráulica le robó 98 metros al mar, de oriente a occidente hacia el actual muelle internacional.

Estos muelles están construidos en estructuras abiertas de placas y vigas de concreto reforzado sobre pilotes pretensados del mismo material, con una longitud total de 901 metros, los cuales por razón de los servicios a que están destinados pueden determinarse así: muelles para carga general 788 metros y muelle de cabotaje 103 metros.

De 1525 a 1959, la administración de los puertos estuvo a cargo del Ministerio de Obras Públicas. En diciembre de 1959, en virtud de la ley 154, se creó la Empresa Puertos de Colombia, con el fin de organizar, administrar y explotar los puertos nacionales. La empresa Puertos de Colombia es un instituto de servicio público descentralizado, con personería jurídica y organización autónoma que se rige de acuerdo con la ley que la creó.

Colpuertos ha transformado los puertos puestos bajo su administración, colocándolos a la altura de los mejores organizados del continente, tanto en la parte operativa como administrativa, en desarrollo de una política honesta, tesonera e incansable de mejoramiento y dotación.

Con respecto a Santa Marta, Colpuertos acaba de construir un moderno muelle de 294 metros de longitud, equipado de acuerdo con las normas más estrictas de la técnica moderna, en estructuras abiertas de placas y vigas de concreto pretensado y sobre pilotes del mismo material. Está grandiosa obra, que a un costo de 35 millones de pesos mañana se inaugura, es el fruto del interés de todos los directivos de la Empresa Puertos de Colombia por llevar adelante una política de servicio para el progreso nacional. Con la tercera etapa de los muelles culmina un anhelo del pueblo samario, acariciado desde hace 441 años.

Así es el Puerto de Santa Marta

En la Bahía, en las horas de la tarde se muestran en toda su plenitud gigantescos barcos fondeados, esperando turno para su labor de cargue y descargue. Y a esa hora de la tarde pequeñas embarcaciones de pescadores comienzan a regresar a la playa, con el producto de la labor del día y con su carga de hombres fatigados.

En tierra firme y mirando hacia la entrada de la Bahía, el terminal parece imponente en  su conjunto de muelles, bodegas, edificios de oficinas y con su continuo hormiguear de trabajadores infatigables con su intenso movimiento de grúas, elevadores (montacargas), de pesados bultos, llenos de lejanos continentes y con el producto del esfuerzo colombiano solicitado cada día con mayor abundancia por el exterior. Se diría que el visitante se encuentra ante una de las puertas del país que da acceso al mundo, y evidentemente, Santa Marta es eso: una gigantesca puerta por donde circula la vida de 19 millones de colombianos.

Por eso, nuestro puerto ocupa dentro del panorama de los terminales nacionales, un lugar de preferencia.

Ante el panorama exportador e importador de Colombia, Santa Marta representa por sí sola el 25 por ciento del movimiento de carga que tiene que entrar o salir del país.

Con un promedio de tres barcos en sus diferentes muelles, Colpuertos tiene en Santa Marta la más completa organización, que le permite atender a los diferentes usuarios a su entera satisfacción. Barcos de todas las nacionalidades, portadores de todas las riquezas que el país necesita y exporta llegan continuamente a nuestro puerto.

Al hacer su entrada a la Bahía un práctico colombiano, capitán a partir de ese momento de la nave, asume su control y dirección para llevarla hasta los muelles. En el preciso momento en que el práctico aborda la nave, bajan la bandera de su capitán país e izan, en cambio, el pabellón del piloto colombiano.

Cuando la nave toca los muelles, un verdadero enjambre de trabajadores procede a la labor de cargue y descargue. Gracias a nuestros equipos, estás jornadas hasta hace algunos tiempo agotadora tanto para los trabajadores del puerto como para los capitanes y tripulación de los barcos, se realizan hoy de manera normal y rápida.

Mil trabajadores de Colpuertos, todos altamente capacitados, trabajan en jornadas continuas de 12 horas que copan las 24 horas del día.

Con la ventaja que ofrece nuestro puerto por medio de terminal del Ferrocarril del Atlántico, los cargamentos pasan directamente de la nave a los vagones, plataformas y góndolas que se encargan de llevar las mercaderías a los importadores del interior del país, en una forma rápida y eficiente, con un mínimo de manipuleo y riesgos.

Cuenta el terminal marítimo con un moderno equipo de succión de descargue a granel, lo que representa una mayor agilización en las labores de descargue.

Cuando no se operan los descargues directos, una vez la carga en tierra y debidamente almacenada en las de diferentes bodegas del terminal se procede a la organización de su despacho, y, en la misma forma, como el visitante observó en los muelles las banderas de todas las clases de países, en los modernos y equipados patios y bodegas, ver toda una gama de camiones antiguos y de último modelo que van pregonando con sus placas los diferentes departamentos. Ese continuo desfile habla afirmativamente del esfuerzo de los colombianos por crear un país cada vez más moderno y poderoso económicamente.

Para su transporte férreo, los cargamentos son entregados al jefe de Embarques de los Ferrocarriles Nacionales y a las diferentes Agencias de Aduanas para su embarque en camiones, llenados los trámites correspondientes.

En esta forma, la organización moderna y ágil, pero responsable, se debe a quien le ha sabido imprimir durante cinco años, el actual gerente del terminal, ingeniero Florentino Noguera Ramírez.

Santa Marta, cuya principal razón de existir se encuentra enclavada en el terminal marítimo, con sus jornadas de sol a sol en búsqueda del mejor servicio, con su colmena de trabajadores calificados, su organización de puerto moderno, con su ambiente cargado de banderas, colores e idiomas de todos los rincones del mundo, mira confiada como ciudad y como puerto hacia la inmensidad del océano Atlántico.

De todas sus orillas, de todos sus puertos cargados de leyenda de aventuras, van llegando a Colombia las riquezas que necesitamos y, hacia el Atlántico o Pacífico el país vuelca el producido de su esfuerzo, lo que contribuye diariamente al engrandecimiento nacional.

La obra de Puertos de Colombia en Santa Marta

Cuando la empresa Puertos de Colombia se hizo cargo del Puerto de Santa Marta, en el año 1960, se dio principio a las obras de construcción, modernización y adecuación de nuestro terminal marítimo, trazando una nueva etapa en la vida de la ciudad.

Ninguna entidad colocada en mejores condiciones para adelantar una labor fructífera y positiva que Colpuertos, cuya orientación de progreso ha estado siempre  marcada por ese afán nacionalista de superar obstáculos y dificultades de todo orden.

Todos los objetivos de la empresa, sin excepción, se han llevado a una feliz culminación y hoy vemos cómo una obra de tanta trascendencia en nuestro progreso, como el nuevo muelle que hoy se inaugura, convierte a nuestro puerto en el primero sobre el litoral Atlántico.

La tercera etapa de los muelles es la feliz realización de un anhelo del pueblo de Santa Marta, acariciado por cuatros siglos.

Si la única razón de la subsistencia del pueblo samario se encuentra enclavada en el terminal marítimo, debemos hoy reconocer sencilla y escuetamente, deuda de gratitud para los diligentes funcionarios que han sabido cumplir con las difíciles funciones que les fueron encomendadas, muy especialmente a los ingenieros Luis E.  Palacios y Florentino Noguera Ramírez, ya que hoy todos los colombianos podemos observar como la importancia de nuestro puerto trasciende las fronteras patrias.

“El puerto de Santa Marta cuenta con muy buenas condiciones de trabajo y nosotros esperamos que al construir este proyecto podamos atender las necesidades que el país requerirá en breve como consecuencia de su desarrollo”. La declaración fue formulada por el gerente administrativo del terminal marítimo de Santa Marta, ingeniero Osvaldo Díaz Granados. El alto funcionario del puerto samario dijo que se cuenta con un proyecto de ampliación de Colombia.

De acuerdo con las declaraciones formuladas por Díaz Granados, al concluir los trabajos que ha proyectado Colpuertos en esa capital, se contará con muelles adecuados para las necesidades de un comercio que cada día requiera mayor atención.

Las obras que contempla el proyecto de Santa Marta están consideradas en tres periodos: el primero construcción de bodegas y patios; ampliación de muelles para dar cabida a otros dos barcos más, con lo cual se elevaría a siete el número de las unidades que podrán descargar simultáneamente; y en tercer lugar construcción del muelle bananero.

Este plan está considerado para un periodo de aproximadamente dos años.

En la actualidad se está trabajando en el relleno de patios y adecuación de terrenos para los mismos fines.

La obra está calculada en 20 millones de pesos y es una de las más importantes que se hayan ejecutado en Santa Marta.

Hablando sobre otros aspectos operacionales, dijo Díaz Granados, que “el mayor interés de los funcionarios del puerto en la capital del Magdalena es que cada día se pueda acceder mejor al público y los operarios sean todo lo eficaces que puedan”.

Para conseguir este último aspecto, la administración está haciendo promociones entre el personal que ha ido a hacer cursos al Sena. Es así como en la actualidad, la gran mayoría de los operarios del terminal de Santa Marta está asistiendo al Sena, con el fin de adquirir mayores conocimientos y perfeccionar los que ya poseen.

El informante expresó, así mismo, que uno de los aspectos que se tienen en cuenta para este plan de perfeccionamiento, es el interés del país que necesita puertos eficaces.

Colpuertos en Santa Marta

Así mismo, señalo Díaz Granados, el interés que Colpuertos ha tenido en que Santa Marta cuente con un adecuado sistema de movilización de la carga. Igualmente está interesada la compañía de puertos en una mayor mecanización del muelle y es así como han estado proyectando las mejoras necesarias.

Una de las razones por las cuales puertos de Colombia ha venido interesada en mejorar  las condiciones de trabajo en Santa Marta, es que en la actualidad se quiere mayor movilidad debido al fuerte incremento del comercio exterior, tanto de importación como de exportación.

La obra de Colpuertos de Santa Marta ha sido destacada como una de las de mayor importancia en el género. Se estima que al concluir los proyectos en referencia el Puerto de la ciudad de Bastidas quedará habilitado para atender las necesidades del país por un largo periodo

Urge una campaña promocional para el Puerto de Santa Marta

Es indiscutible que no podemos lograr un puerto mejor a base tan sólo de obras materiales. Es necesario el apoyo moral de la ciudadanía, para que se despierte la mística y el fervor cívico, en beneficio de todo lo nuestro.

Si la principal actividad y razón de existir de Santa Marta se encuentra enclavada en el terminal marítimo, que con sus jornadas de sol a sol, su colmena de trabajadores calificados y su organización de puerto moderno va adquiriendo grandes dimensiones, debemos poner buenos propósitos y aunar esfuerzos, para actuar armónicamente en la defensa de los intereses de Santa Marta. Tal vez no sea una impertinencia recordar que los griegos crearon un culto a la ciudad de sus ancestros, una religión políada que informaba las instituciones, como que el patrimonio era una piedad municipal y el destierro una excomunión.

Luchando contra la naturaleza, el pueblo de Barranquilla hizo un puerto y con desplegado espíritu cívico vive mostrando las excelencias que ofrece. ¿Por qué nosotros no hacemos lo mismo? ¿Por qué no mostramos las ventajas y facilidades que ofrece nuestro puerto a los exportadores e importadores? Debemos, pues, hacer de Santa Marta una ciudad digna de su Bahía y de su terminal marítimo.

El intenso movimiento de carga que sale y entra por el puerto nos está demostrando que estamos ocupando lugar preponderante en el panorama portuario del país, ello se debe a las facilidades y los servicios que se prestan a los usuarios. Ya hasta el amorotado rostro de la congestión ha sido desterrado. Contra esa congestión se luchó sin tregua ni descanso. Sería una falta honestidad mental, no dejar consignadas sinceras felicitaciones para los directivos y trabajadores del terminal marítimo de Santa Marta, por la magnífica labor desarrollada en beneficio del puerto.

Por lo pronto, urge desplegar una campaña cívica, tendiente a hacer conocer de los exportadores e importadores que Santa Marta tiene un puerto moderno, totalmente tecnificado, con equipos e instalaciones que nada tienen que envidiar a los mejores del mundo.

Aspecto general de la tercera etapa de los muelles.

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