Coincidencias del memorable 68, con el significado 79

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POR: ALBERTO CAMILO BLANCO JIMÉNEZ

El pico más alto en toda la historia del Unión Magdalena en el campeonato profesional, fue sin lugar a dudas el título de 1968. Después la nota más alta la marcó con la buena campaña de 1979. Transcurridos once años de aquél memorable 68, el año 79 tiene algunas coincidencias que por poco permiten colocar la segunda estrella en el escudo del equipo Samario. En el 65 Gaudencio Thiago de Melo y Marinho Rodríguez de Oliveira; en el 66 Santos Cristo y parte del 67.

Ellos como entrenadores de la escuela brasilera promovieron en buen trato al balón y el juego colectivo. En el segundo semestre del 67, aparece la escuela paraguaya con Aurelio González hasta inicios del 68, cuando regresa a su País y recomienda a su paisano Vicente Sánchez, quien gana el torneo apertura del 68. Antonio Julio de la Hoz, dirigió el finalización y remató con el título del 68 ante el Deportivo Cali.

Paralelo a esos grandes entrenadores, el fútbol Samario se encontraba en un altísimo nivel, evidenciado en el campeonato juvenil de Ibagué en 1964, donde se obtuvo el subtítulo y el 1965 en Cúcuta, también se logró el subcampeonato; título en Barranquilla en 1965, en un torneo denominado campeón de campeones; campeón del torneo “Totogol”- Dimayor en Girardot en 1967 y protagonistas del torneo Juvenil en Armenia en diciembre de 1967. Muchos de esos buenos jugadores Samarios, entraron a las divisiones menores del Unión y otros se vincularon a grandes equipos del balompié colombiano. Los que ingresaron al cuadro Samario, más tarde, se convirtieron en artífices del título del Unión en el 68.

Veamos las coincidencias de la buena campaña del 79. El gran entrenador Paraguayo César López Fretes, asume la conducción técnica del Unión, dejando un buen trabajo de base, con la inclusión por ejemplo de Israel Viloria, Rolando Mozo, José Luis Ceballos, Roberto Arias, Wilfrido Vargas y la llegada de auténticos refuerzos argentinos como Omar Alfredo Galván, “La bordadora” Adorno y Maglioni. Se suma Jorge Luis Pinto como preparador físico.

El 1977 y 1978 dirige el Maestro Francisco “Pancho” Hormazábal, quien dirigió la Selección de Chile en el campeonato Mundial de 1962. Él deja una buena base de jugadores como “Nacho” Morales. Holman Gutiérrez, recientemente fallecido, Alberto “Chocó” González, Rolando Tovar, Didi Valderrama, Oswaldo Redondo, entre otros. En 1979, Eduardo Dávila Armenta, contrata al entrenador Perfecto Rodríguez y arma un buen equipo en todas sus líneas. Unión, el 19 de diciembre de ese año pierde el título con América en el estadio Pascual Guerrero de Cali, cerrando una inolvidable campaña que la comentaremos en una próxima entrega.

Siguiendo con las similitudes, la selección Magdalena fue subcampeona en los juegos Nacionales de Pereira en 1974 y campeona Nacional en 1975 en nuestra Ciudad, con motivo de los 450 años de su fundación. En 1979, Magdalena es subcampeón en el torneo de mayores en Medellín y en ese mismo año obtiene el título del torneo de reservas, orientados por Jorge Luis Pinto. Los jugadores que se integraron al Unión, de estos combinados Departamentales fueron protagonistas de la buena campaña del 79.

En estas coincidencias queda demostrado el poderío del fútbol del Magdalena y el Unión, entonces las grandes campañas del equipo samario en esos años significativos, no fue obra de la buena suerte, o de la generación espontánea, sino de un trabajo articulado entre el futbol aficionado y la rama profesional representada en el equipo Samario. En la próxima entrega, destacaremos la enorme campaña del 79, un año casi “perfecto”, para la segunda estrella en el escudo “Bananero”, diría Rodríguez. 

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