Vuela alto con las alas desplegadas,
oteando el mar con aire delirante,
se envuelve en las olas agazapadas
y acaricia al velero galopante.


Pezca la espuma que besan las olas,
lamenta en silencio su amor perdido,
levanta su vuelo y maldice a solas,
el amor que vive su ser dolido. 


Gaviota se llama por su colorido,
aviva el llanto y encubre la pena,
mas, al caer la tarde y sin alarido
mece al viento su piel morena. 


Atraparla quiero mas ágil vuela,
huye del mar buscando el cielo,
el arco iris sus colores deshiela
y en su caída acaba con su celo. 

Entre sonidos de olas y carnavales,
danzas de alcatraces y gaviotas,
el sol rojizo coquetea los cañaverales
y en silencio besa las nubes morenas.


El mar se deja llevar por la tarde,
la arena sonroja al mirar el velero,
mientras el calor amaina y ya no arde,
yo me pierdo en tus senos tras el alero.


Me aferro a tu vientre al atardecer,
busco refugio en tu piel de armiño,
quiebro tus besos hasta enloquecer
y en tu regazo me vuelvo un niño.


Cae el sol en el horizonte vivo,
el rojo pasión enciende la noche,
como tus labios en beso furtivo,
al sentir los míos en claro trasnoche.


Atardeceres de mar, de olas y cielo,
atardeceres de amor, de paz y viento,
atardeceres de pasiones sin hielo,
pero contigo, hasta perder el aliento.

Como el dulce chasquido del viento,
suena la suave canción de tu suspiro,
y el retoque armonioso del requinto,
entona tu silencio y por él, yo deliro.


Al ver tu rostro me fijo en tu mirada,
ese dulce brillo en tus ojos serenos,
me hablan al oído del alma ataviada,
por los guiños de los aires morenos.


Vivo y muero en tu boca y sonrisa,
labios granates y que ansío besarte,
aunque la sombra me lleve de prisa,
seré tu amante eterno hasta adorarte.


Está tu sonrisa dormida en el recuerdo,
tu mirada sutil como luceros destellas,
al amarte entera en tu regazo me pierdo,
cantando en coro con todas las estrellas.


Devuélveme la fe que por ti, aspiro,
vuelve tu mirada a mis ojos dormidos,
sonríe y tráeme el aire que respiro,
y cual locos amantes sigamos perdidos.

Libre el arco iris cobija al cielo azul,

¡Cómo quisiera decir tu nombre!
¡Cómo quisiera!
¡Cómo quisiera decir que te amo!
¡Cómo quisiera!
Mas, mi silencio tiene fundamento,
amarte con locura es mi verdad.

Locura de amarte, es mi sentido,
amarte y locura, son mis sueños,
los días son lentos espacios de tiempo,
enamoro a la noche porque tú estás en ella.

La noche me trae tu recóndito recuerdo,
me trae lo que amo, me trae tu nombre,
sueño y te veo, sueño y te adoro.
¡Qué bella la noche, me lleva contigo!

¡Qué hermoso mi sueño, camino descalzo,
llego a la cama, tus brazos se abren,
mi pecho y tu pecho, mi sexo y tu sexo,
junto a ti…cierro mis verdes ojos!

Cuando hablo de ti, la gente me mira,
cuando digo te amo, el mundo se estremece,
cuando te entrego mi ser, el universo delira,
cuando el alma te doy, el cielo enloquece.


Cuando sueño contigo, duerme la noche,
cuando acaricio tu pelo, la luz encandila,
cuando siento tu rostro, acaba el reproche,
cuando beso tu frente, la lluvia obnubila.


Cuando digo tu nombre, el planeta vibra,
cuando veo tus ojos, el sol es, así no fuere,
cuando miro tu sonrisa, la luna requiebra,
cuando beso tu boca, el tiempo muere.


Cuando recorro tu cuerpo, las estrellas titilan,
cuando te lleno de caricias, las olas de huída,
cuando abrazo tu ser, los vientos se afanan,
cuando te tengo en mis brazos, renace la vida!

Por la ladera forrada de viento,
entre rosales camino descalzo,
escudriñando al arco iris su aliento
y oteando entre las nubes, te calzo.


Miro tu rostro cual gota de lluvia,
que oculta al sol brillante y delicado,
tras la cortina oscura de la juvia,
mientras bebes el vino de tu agrado.


Soy ahora el vino tinto en tu boca,
degusto tus besos en cada sorbo,
entre delirios que mi ser aboca,
al perderme con el néctar que absorbo.


Recorro bajo tus enaguas sutiles,
me deslizo cual pez en la pecera,
bebiendo de tu ser miles sabores,
y dejar tu vino junto a mi vera.


Delicados tus pechos en mis manos,
suave caricia que al beso enloquece,
y borracho de ti con ecos de pianos,
anido en ti con mi amor que florece.

Al ser el motivo de tu sonrisa,

A comienzos del primer siglo del tercer milenio, el mundo se regocijaba cada vez más de su estilo de vida autosuficiente. Los nacidos e infantes bajo el siglo XXI, se encontraron con un atiborramiento de información considerable en cuestiones de segundos.

Las exigencias propias del ser humano, ante las nuevas necesidades adquiridas, superaron sus medios; las metas y expectativas generadas sucumbieron ante una obsesión hacia la productividad. El verbo producir se convirtió en la acción modelo de los próximos años.

Un nuevo esquema de generación, descrita como: “La generación Y” o “Millennials”, denominada así por su gran facilidad para adaptarse a los cambios tecnológicos y sociales. Se convirtió en el claro ejemplo de dicha situación.

Sobrevivientes del paso del Betamax, al VHS para terminar con un live streaming o una suscripción en Netflix. Esta generación tiene el mundo al alcance de sus manos, viviendo en plena globalización, se convirtieron en esclavos del orbe digital, donde el reclamo está en que tan rápido se puede procesar las novedades presentadas.

Esta generación es educada con una mejor formación académica que la de sus padres, el acceso a una educación de calidad no resulta imposible, debido a políticas de gobierno, recursos propios, ahorros o préstamos bancarios. El resultado final es la generación más preparada de los últimos tiempos.
La obtención de diversos títulos académicos paso de ser un lujo ostentoso que solo algunos privilegiados podían tener a convertirse en un requisito dentro del curriculum vitae. Pregrado, diplomado, magister, doctorado, son algunos de los títulos a cursar por los integrantes de esta generación, en donde la acumulación de ellos los hace posibles candidatos del mercado laboral.

El tiempo invertido en educación, debe ser directamente proporcional a la cantidad de conocimientos, hablar dos o tres idiomas como mínimo, tener aptitudes en diferentes áreas estratégicas, se convirtieron en las cualidades tangibles de los millennials.

Pero ellos enfrentan un desequilibrio, porque a pesar de ser la generación más preparada, son la generación menos remunerada; la alta competitividad a nivel laboral, y el requisito de experiencia a la par de títulos por parte de los empleadores, deja un gran porcentaje en un desbalance, ya que los títulos no garantizan tener la practica necesaria, lo que conlleva que a pesar de una hoja de vida admirable no se logre obtener un puesto de trabajo acorde al status académico, y a la inversión económica realizada para tener dicho nivel.

Cada vez más y más, salen nuevos egresados que, al intentar ingresar al mercado laboral tradicional, se encuentran con sueldos poco dignos, y la realización de tareas muy por debajo de sus aptitudes. Estos egresados fueron educados bajo la premisa de ser el futuro, de crear empresa, de no ser empleados, sino empleadores, de ser los CEO de una organización. La nueva tendencia es el freelance o independiente, más y más empresarios emergentes se enfrentan a la economía mundial, con plataformas digitales que catapultan sus negocios.

Las redes sociales se convirtieron en el modelo comercial más usado, subir fotografías de productos al instante, realizar una pauta publicitaria eligiendo la cantidad de personas a la cual se desea llegar, ubicación geográfica, gustos e incluso edad, cantidades exageradas de seguidores y denominarse un digital influencer o influenciador digital, garantiza una sostenibilidad financiera rentable y muy moderna, si logramos compararla con los trabajos realizados por generaciones anteriores.

El papel generacional de los millennials, genera expectativas, será posible qué esta generación de un giro completamente al sistema laboral que hemos venido usando, ¿qué se puede esperar ante una formación calificada y basada en la digitalización?, ¿los trabajos cada día serán más independientes, y cada quien será su propio jefe?

El mundo se mueve a la par de la velocidad que acompañe las circunstancias del momento; el cambio de costumbres de una década a otra, han hecho parte de la teoría de la evolución, el comportamiento de cada sociedad en sus diferentes expresiones a través de los años, nos da un bosquejo aproximado del futuro.
Se puede adelantar un poco hacia al futuro, entendiendo el presente y reconociendo el pasado, los millennials tienen todas las ventajas que el pasado no ofrecía, las decisiones e ideas generadas por ellos mantienen al mundo expectante, con ilusión de cambios relevantes y de tener el poder en un dedo.

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